Acaba de aparecer el último número del Boletín Informativo del Consejo de Laicos del Arzobispado de Madrid, que preside Lourdes Fernández de Bulnes.

El Boletín Informativo  –que alcanza ya su número 85–  incluye una Crónica de Actualidad firmada por el presidente de Profesionales por la Ética, Jaime Urcelay, dedicada en esta ocasión al tema «¿Hacia la abolición del aborto en España?».

Reproducimos seguidamente el contenido completo de dicha colaboración:

Crónica de actualidad

¿HACIA LA ABOLICIÓN DEL ABORTO EN ESPAÑA?

Jaime Urcelay, presidente de Profesionales por la Ética

(Boletín Informativo del Consejo de Laicos, Año XI, nº 85, noviembre de 2010)

La crisis económica acapara la agenda pública hasta el punto de que el resto de cuestiones se nos quieren presentar como prescindibles en este momento. Esta perspectiva pretende hacerse extensiva al aborto, obviando dos datos incontestables: primero, que la vigente legislación del aborto representa objetivamente una injusticia gravísima; segundo, que ahora existe una oportunidad real de corregir esta injusticia.

Con todo, el aborto no ha dejado de ser noticia en las últimas semanas a través de tres «hilos informativos» que merece la pena repasar aquí  bajo el prisma de esa irrenunciable aspiración a conseguir la total abolición de este crimen de los más débiles e inocentes.

 El juicio del caso Morín

 El primer elemento de actualidad es la celebración del esperado juicio por el caso Morín. Los antecedentes son bien conocidos: la grabación con cámara oculta de una televisión danesa denunciaba la existencia en Barcelona de cuatro clínicas, propiedad del doctor peruano Carlos Morín, en las que podrían haberse realizado impunemente un gran número de abortos ilegales en condiciones, además, muy aberrantes.

El pasado 14 de septiembre se abría en la Audiencia de Barcelona el macrojuicio por este caso con 11 imputados por un total de 101 delitos de aborto. El principal acusado, el doctor Morín, se enfrenta a una petición de 309 años de prisión.

Tras la desalentadora marcha atrás de la testigo protegida, el juicio  –que se prolongará aun durante algo más de un mes– ha entrado ahora en una fase algo más prometedora. La Audiencia ha tomado la decisión de que las mujeres que abortaron en las clínicas declararán en el juicio con protección, sin que en ningún caso puedan ser imputadas.

El significado del caso Morín, sea cual sea su desenlace final, es ya muy claro: frente al férreo silencio impuesto sobre la realidad del aborto en España, la patente crueldad de una práctica cuya pervivencia se explica en buena medida por haberse convertido en un lucrativo negocio.

 Las intenciones del Ministro de Justicia

 El segundo «hilo informativo» al que me refería es el de los desconcertantes anuncios del Ministro Ruiz Gallardón sobre una próxima reforma de la legislación del aborto y la promulgación de una ley de protección de la maternidad.

Si por un lado nos llenó de esperanza y optimismo por su firme defensa del derecho a la vida como «lo más progresista” o su denuncia de la «violencia estructural» que sufren muchas mujeres embarazadas y del aborto eugenésico, por otro lado los sucesivos aplazamientos de la concreción de las reformas legales  –el último, reciente, «hasta después del otoño»–  no dejan de confundir. Cada día que pasa 300 vidas humanas son abortadas en nuestra nación. ¿Por qué demorar tanto la reforma si se tiene tan clara la preeminencia del derecho a la vida?

Y más aun confunden las declaraciones del Ministro sobre la recuperación del supuesto «consenso» que llevó a la primera ley socialista de 1985 o su última insinuación  –analizada en Diario Médico–  de que su modelo para la reforma es la legislación alemana. Un modelo en el que el aborto es completamente libre hasta la 12 semana de embarazo sin ningún control… ¿A qué debemos atenernos?

 Una sociedad vigilante que exige «aborto cero»

 La tercera y última expresión de la actualidad del debate sobre el aborto en España es la celebración el pasado 7 de octubre en más de 100 ciudades españolas de la Marcha por la Vida para exigir «aborto cero». Como ha destacado la plataforma convocante Derecho a Vivir, su principal resultado es que «el Gobierno ha recibido el mensaje de que hay una sociedad vigilante que no se conforma con un simple retoque a la ley del aborto y quiere un nuevo modelo, una ley que proteja de verdad la vida humana y apoye de verdad a las mujeres embarazadas en dificultades. Una ley de aborto cero». 

En definitiva, y con ello volvemos a la idea del principio de este artículo, «nuestros representantes en el Parlamento tienen que contar (…) con que el aborto no es un tema menor de la crisis, sino un tema central para muchos españoles».

Y es que, tengámoslo claro, para salir de la crisis no se pueden dejar atrás los valores. La dignidad de la vida humana, según recordaba la doctora Gádor Joya, es uno de esos valores cruciales sin los que no es posible construir una sociedad civilizada. 

Descargar en pdf el contenido completo del Boletín Informativo del Consejo de Laicos nº 85, noviembre 2012.