David venció ayer a Goliat en Eslovenia. La presión de los lobbys internacionales, el poder de los medios de comunicación de masas y el explícito posicionamiento del Gobierno y el Parlamento no consiguieron impedir que una amplia mayoría de eslovenos -el 63,12% frente al 35,5%- se pronunciaran a favor del matrimonio natural y por el rechazo de la ley que en marzo pasado equiparó en la nación de la ex-Yugoslavia al matrimonio las uniones de parejas homosexuales, incluyendo la posibilidad de adopción de niños.

La ley ahora revocada por decisión popular había sido aprobada en el Parlamento por amplia mayoría de la izquierda y el partido centrista del primer ministro, Miro Cerar. La ley redefinió el matrimonio conmo la “unión de dos personas independientemente de su sexo”

Según ha informado AFP Internacional, la participación en el referendum fue del 35,5% del padrón, lo que resulta suficiente para validar la consulta, que de acuerdo con la legislación eslovena debe alcanzar al menos el 20%. De este modo el referéndum ha conseguido suspender la aplicación de la ley, y por tanto la celebración de “matrimonios” homosexuales. El código familiar volverá a su formulación inicial que desde 2006 reconocía la simple unión civil de parejas del mismo sexo.

El primer ministro y el presidente, Borut Pahor, habían apoyado el “Sí” a la ley, en nombre de “la igualdad de derechos”. Para el partido conservador (SDS), se trataba, por contra, de evitar el cambio del futuro del modelo familiar: “Suprimir la referencia al sexo en la definición del matrimonio es el punto de partida de la violación de los derechos humanos de quienes nos son más preciosos, los niños”, manifestó el exministro de centroderecha Janez Jansa.

El papa Francisco había invitado esta semana a los eslovenos a “apoyar a la familia, estructura de referencia de la vida en sociedad”.

Una victoria estratégica

Este respaldo popular y democrático al matrimonio y la familia naturales, que es también la victoria de los derechos de los niños, tiene, a juicio de los observadores un gran valor estratégico. Eslovenia había sido el primer país del antiguo bloque comunista en equiparar al matrimonio las uniones de parejas del mismo sexo, con lo que el hito de este domingo puede marcar una nueva tendencia.

Como en su momento Profesionales por la Ética había informado esta mismo página (ver Victoria pro-familia en Eslovenia: en diciembre habrá referéndum sobre el matrimonio y los derechos de los niños), los grupos de la sociedad civil comprometidos con la familia y los derechos de los niños de Eslovenia recogieron las 40.000 firmas requeridas en este país de la Unión Europea (UE) de dos millones de habitantes para organizar un referéndum. La consulta fue inicialmente rechazada por el el Parlamento al considerarla “discriminatoria”, pero finalmente fue autorizada por el Tribunal Constitucional.

En 2012, los eslovenos ya habían rechazado con un 55% la legalización del “matrimonio” homosexual, pero la participación fue muy débil, por debajo del quorum exigido.