El ministro de Educación reconoce que se trata de «una cuestión ideológica»

Madrid, 16 de septiembre de 2010. Ha sucedido esta mañana en el transcurso del Desayuno organizado en Madrid por Europa Press con el ministro de Educación. Tras exponer las grandes líneas de su política educativa, Ángel Gabilondo ha contestado a varias preguntas; en una de ellas ha recordado que la implicación de las familias en los centros educativos es determinante pero «no hay asuntos educativos exclusivos de la familia» porque la educación afectiva, de sentimientos, sexual… la tenemos que hacer conjuntamente entre las familias y la comunidad educativa«. El ministro ha concluido este párrafo reconociendo que «se trata de una opción ideológica».

Ángeles Eyries, portavoz de Profesionales por la Ética, que se encontraba en el citado Desayuno, afirma que Gabilondo «ha hecho toda una declaración de principios al reconocer que su política educativa está dictada por la ideología. Y es que, tal como sucede con las asignaturas de Educación para la Ciudadanía y con la educación sexual obligatoria, el Gobierno impone su educación moral por encima de las convicciones de los padres». «Lo llamativo», concluye Eyries, «es que, afirme que es una cuestión ideológica y no respete el pluralismo existente en la sociedad en cuestiones tan delicadas como la educación afectiva y sexual de los jóvenes».

Y es que el ministerio de Educación está trabajando con el de Sanidad y Política Social para implantar este mismo curso el capítulo educativo de la Ley de Salud Sexual y Reproductiva y de Interrupción Voluntaria del Embarazo en las escuelas e institutos de toda España. Una medida que vulnera claramente los derechos constitucionales de los padres a educar a sus hijos según sus convicciones.