‘Eutanasia. La muerte como terapia’ (2020) es una publicación de 37 páginas diseñada, elaborada y distribuida por la plataforma Derecho a Vivir en colaboración con el grupo interdisciplinar de expertos VIDAdigna, promovido desde Profesionales por la Ética.

¿Por qué ‘Eutanasia. La muerte como terapia’?

Hace tiempo que descartamos de nuestro ordenamiento jurídico y de nuestra
sensibilidad la pena de muerte. La razón principal es que es una medida
irreversible. Y, sin embargo, ante un enfermo desvalido, tan digno como nosotros
en su situación postrada, cedida su vida a nuestras manos, proponemos
administrarle la muerte porque lo pide, o lo solicitan sus familiares o así lo decide la ley, como una terapia más. Y es que la muerte es la opción que pretende ofrecer el Gobierno de España a los más vulnerables si se llega a aprobar la Proposición de Ley Orgánica reguladora de la eutanasia.

El reciente caso de María José Carrasco, enferma de esclerosis múltiple, a quien su marido ayudó a suicidarse, es un ejemplo de la ofensiva mediática y política contra el derecho a la vida de los que precisan más atención y cuidados. La Fiscalía, antes de conocerse la sentencia, ya ha anunciado que apoyará el indulto del presunto homicida. El marido respondió al sufrimiento de su esposa ayudándole a quitarse la vida.

¿Qué diferencia la eutanasia de los cuidados paliativos? ¿La sedación es una forma de eutanasia? El dolor, el sufrimiento, la autonomía del paciente… Términos que se entremezclan y a veces nos pueden confundir. La publicación ‘Eutanasia. La muerte como terapia’ aclara los términos y explica con sencillez en qué consiste esta práctica que quiere acabar con la vida de los más débiles y fulminar la buena práctica médica obligando a los profesionales de la sanidad a matar en lugar de a curar.

‘Eutanasia. La muerte como terapia’ aporta argumentos a la pretendida legalización de esta práctica en España, luchando contra determinadas consignas, actuaciones y estereotipos que impiden a muchos ciudadanos participar en el mismo con las ideas claras y fundamentadas.

Los profesionales sanitarios y no sanitarios, los medios de comunicación y, en
general, toda la sociedad, encontrarán en esta obra una ayuda imprescindible a la
hora de afrontar la eutanasia desde su compromiso social, como ciudadanos o
trabajadores, o a la hora de informar y debatir sobre esta cuestión tan amplia y
compleja.

Un libro escrito por expertos y comunicadores

El texto ha sido elaborado por la doctora y médico de familia María Alonso, los periodistas Rosana Ribera de Gracia y Santiago de Dios, el escritor Eduardo Fernández-Martos y la especialista en bioética Teresa García-Noblejas.

La plataforma Derecho a Vivir persigue la defensa y promoción del derecho a la vida de todos los seres humanos desde su concepción hasta su muerte natural.

La iniciativa VIDA digna da respuesta a la pretensión de abordar la legalización de la eutanasia y el suicidio asistido. Forma parte de la Coalición Europea para Prevenir la Eutanasia.

El libro en diez frases

1. La eutanasia nunca es una solución médica. El fin de la medicina no es matar
sino curar y aliviar.

2. Legalizar la eutanasia constituye un grave retroceso de la civilización.

3. El dolor o el sufrimiento no restan dignidad a una persona. Lo indigno es
solucionar la tristeza de las personas ayudándole a desaparecer.

4. Ante la enfermedad y la desesperación que produce el dolor, el sistema sanitario
debe actuar integralmente y tratar el dolor físico y emocional, no ayudar a morir
ni provocar la muerte.

5. Es natural sentir miedo a una muerte dolorosa, como también lo es rechazar el sufrimiento. Ayudar a afrontar ese trance y sus circunstancias previas no justifican poner fin a la vida de la persona que experimenta padecimientos.

6. La eutanasia, que consiste en una acción u omisión que intencionalmente causa la muerte, con el fin de eliminar cualquier dolor, no aporta soluciones a la persona que sufre.

7. Aplicar la eutanasia a una persona porque la ha pedido por escrito es exactamente igual que empujar a una persona a suicidarse. Aunque ese sea su deseo, nuestra obligación es ayudarle e impedir que lleve a cabo esa decisión.

8. El 90% de los pacientes que piden la eutanasia no lo hacen por dolor físico sino por sufrimiento psicológico. Lo inhumano es ofrecerles a estas personas la muerte como única salida.

9. La legalización de la eutanasia ejerce una poderosa presión, sutil y directa, sobre las personas más vulnerables, a las que se les ofrece la “solución rápida” de la eutanasia y se les transmite así la idea de que constituyen una carga para su familia.

10. La eutanasia no es la respuesta humana ni social al sufrimiento. Su despenalización o legalización es inaceptable en el siglo XXI, cuando la medicina y los sistemas de salud y asistencia social disponen de medios suficientes para paliar el dolor, curar o, si esto último no es posible, proporcionar calidad de vida a las personas que lo precisan.

Pueden solicitarse ejemplares de la publicación ‘Eutanasia. La muerte como terapia’ en el siguiente enlace: pinchar aquí.

Ver la referencia de la publicación en el diario ABC de 27/11/2020: España se convertirá en el sexto país del mundo en legalizar la eutanasia