Miren por donde, la flamante candidata del PP al Ayuntamiento de Madrid, Doña Esperanza Aguirre, ha realizado hoy unas contundentes declaraciones contra el aborto en estos términos:

Hay que hacer todo lo posible para evitar «lo que yo llamo asesinatos de bebes de ocho meses».  Y ha reiterado que hay que dejar claro que «el aborto no es un derecho porque entonces, los médicos y enfermeras no tendrán derecho a la objeción de conciencia».

Disculpen si me falla la memoria pero en el elenco de los clásicos pro vida del PP, que me merecen todo el respeto, no he sido capaz de encontrar hasta ahora a la señora Aguirre. Así que me alegro muchísimo de esa salida del armario antiabortista y si estoy equivocada y Aguirre ha sido una fiel militante provida desde siempre, me alegraré.

Ha dicho también Doña Esperanza que va a asistir el sábado a una manifestación que se organiza contra la reforma de la ley del aborto que hace su propio partido, el PP. Y ahí si que me he hecho un lío. ¿El PP contra el PP? No recuerdo que la señora Aguirre se pronunciara sobre la sorprendente retirada de una reforma más ambiciosa, aunque insuficiente, de la Ley Aído. Pero ya les he dicho que mis neuronas empiezan a fallar.

De lo que si me he acordado es de un acto con familias, lúdico-festivo, que tuvo lugar en Las Rozas en mayo de 2007 en plena campaña electoral para la Comunidad de Madrid. En ese foro de familias doña Espe anunció que si ganaba en Madrid permitiría a los alumnos que hicieran tareas de voluntariado en lugar de cursar la adoctrinadora Educación para la Ciudadanía. El hecho de que unos meses después revocara su decisión y dejara en suspenso a miles de alumnos objetores no tiene la mayor importancia. ¿Por qué me habré acordado yo de ese antiguo episodio?

Que mal deben pintar las encuestas para el PP. Pero no se preocupen, el PP es un partido plural y diverso en el que caben Celia Villalobos y Esperanza Aguirre. 

Teresa García-Noblejas

PD: Los ciudadanos no nos chupamos el dedo.