Prosigue la oposición de los padres a esta EpC

Madrid, 31 de marzo de 2009. Cuando el segundo trimestre del curso 2008-2009 toca a su fin, la polémica sobre las asignaturas de Educación para la Ciudadanía (EpC), que se implantará en Primaria a partir del próximo mes de septiembre, prosigue su curso. Así, uno de los libros de Educación para la Ciudadanía y los Derechos Humanos para 2º de ESO (12-13 años), el de la Editorial Serbal incluye cuestiones como las siguientes:

• Concepto de ciudadanía: el ciudadano se relaciona con los demás desde la amistad cívica. Distingue la ética privada de la pública, que es la propia de la acción política (cita de Gregorio Peces Barba),
• El Estado y lo público: el neoliberalismo global apuesta por volver atrás con “menos Estado”: liberaliza y privatiza bienes y servicios públicos, amenazando su calidad y supervivencia donde ya existían (países desarrollados) e imposibilitando su aparición donde todavía no (Países subdesarrollados).
• La familia en el siglo XXI: entre varios “tipos” de familia se encuentran la familia homoparental: Esther parió dos mellizos concebidos por inseminación artificial. Antes lo había intentado Julia (…). Llevan diez años juntas (…). Una familia son las vivencias, vivir y crecer juntos. Y la familia núclear clásica: Me enamoré de Pablo a los 16 años y sigo así. Yo trabajaba de modelo y lo dejé. Se casaron por la Iglesia. “El Juzgado me parecía cutre e irnos a vivir juntos era como salir por la puerta de atrás”.

En opinión de Fabáin Fernández de Alarcón, secretario general de Profesionales por la Ética, estos ejemplos demuestran que las asignaturas de Educación para la Ciudadanía, lejos de ceñirse a la Enseñanza de la Constitución o a la Declaración de los Derechos Humanos del año 48, abordan cuestiones morales e ideológicas imponiendo una manera de pensar. «La cuestión no es este o aquel libro de texto sino un conjunto de asignaturas que se propone formar la conciencia moral de los alumnos».

Por ello, frente esta EpC se siguen presentando objeciones, como ha sucedido recientemente en un colegio público de Chiclana de la Frontera (Cádiz), donde se han registrado 11 nuevas objeciones a EpC que se suman a otras 5 existentes en el mismo centro. Estos padres han manifestado que, tras las sentencias dictadas por el Tribunal Supremo sobre objeción a EpC, no han cambiado su postura. «Mientras estas asignaturas no cambien radicalmente, seguiremos objetando porque en conciencia no queremos que nuestros hijos reciban estas asignaturas».

Por su parte, plataformas de padres objetores de Murcia, Madrid y Navarra se han reunido con sus respectivos consejeros de Educación para exponerles su postura y exigir garantías de no adoctrinamiento en las asignaturas de EpC de acuerdo con los criterios establecidos por el Tribunal Supremo. Padres de Galicia, Castilla-León, Andalucía y Cantabria también han solicitado entrevistas en el mismo sentido.