El sábado tuve la satisfacción de entregar el Premio Hazteoir al Primer ministro húngaro, Viktor Orbán, representado por la embajadora de Hungría en España, Edic Bucsi. Hazteoir nos ofreció amablemente entregar el premio porque en el mes de mayo Profesionales por la Ética promovió una campaña de apoyo a Hungría y a su Constitución que fue respaldada por casi un centenar de organizaciones civiles de todo el mundo. La IV enmienda de la Constitución húngara estaba siendo cuestionada en las instituciones europeas porque afirmaba las raíces cristianas del país y proclamaba el derecho a la vida desde la concepción hasta la muerte natural; por si fuera poco, la máxima ley de este país definía el matrimonio como institución natural formada por un hombre y una mujer.

El Gobierno húngaro ha agradecido a la sociedad civil este respaldo, que para el país ha sido esencial en la defensa de su soberanía. Lo hizo en un encuentro en la embajada y hace apenas un mes en una reunión de trabajo de Profesionales por la Ética con miembros del Gobierno presidido por Orbán. Por todo esto, entregar el Premio al primer ministro húngaro ha sido para nosotros un regalo. De la intervención de Edic Bucsi en nombre de Orbán destacaría estos dos párrafos:

Al hablar del cristianismo y de las raíces cristianas de Europa, aludimos a ello como a un aspecto de la organización vertebradora de la sociedad. A lo largo de la historia y como consecuencia de un desarrollo orgánico, una base cultural y humana común enlazaba a los europeos. Consideramos que los valores básicos, como el derecho a la vida, la familia, el trabajo… siguen siendo elementos intrínsecos de la identidad europea y a su vez garantes del futuro de Europa. Estamos convencidos de que con la consolidación de estos valores es posible volver a darle el dinamismo necesario al continente.

Creer en los pilares cristianos no significa para nada renunciar a construir una Hungría y a una Europa abierta, tolerante y moderna. El hecho de que este galardón lo haya otorgado una asociación que aglutina a miles de ciudadanos y que tiene cientos de miles de seguidores avala que esta convicción está compartida y apoyada por amplia y amplias comunidades de la sociedad civil. De modo que hay razón para el optimismo, y para tener confianza en que uniendo nuestras energías Europa y los europeos saldremos adelante reforzados en estos valores y principios morales.

El discurso íntegro de la embajadora de Hungría lo podéis leer aquí:

http://www.hazteoir.org/noticia/54831-premios-ho-2013-viktor-orban-hay-razon-optimismo

Y la crónica gráfica de la entrega de Premios Hazteoir, aquí:

http://www.flickr.com/photos/profesionalesetica/sets/72157638257560765/

Si a esto unimos que entre los premiados se encontraban nuestro buen amigo Luca Volonté y los representantes de La Manif PourTous podemos afirmar que algo se despierta en Europa. Y estamos siendo testigos.

 Leonor Tamayo