En la enfermedad

«Dignidad de la muerte, sí; eutanasia, no». Con este título, Profesionales por la Ética de Andalucía ha divulgado hoy una nota en la que insiste en que la ambigüedad del proyecto andaluz  y la pérdida de peso profesional del personal sanitario, puede convertir la futura ley en una puerta abierta a la eutanasia.

En la misma nota se denuncia que las modificaciones propuestas por Profesionales por la Ética de Andalucía  y otras entidades como el Consejo Andaluz de Colegios de Médicos para que se incluyera en la ley el derecho a la objeción de conciencia profesional, han sido por el momento ignoradas por los legisladores andaluces.

Descargar el texto completo de la comparecencia de Profesionales por la Ética de Andalucía ante la Comisión de Salud del Parlamento de Andalucía (07/11/2010).

Descargar el Informe de la Ponencia sobre el «Proyecto de Ley de derechos y garantías de la persona en el proceso de la muerte»  (Diario de Sesiones del Parlamento de Andalucía del 22/02/2010).

Descargar el Dictámen de la Comisión de Salud sobre el «Proyecto de Ley de derechos y garantías de la persona en el proceso de la muerte» (Diario de Sesiones del Parlamento de Andalucía del 24/02/2010).

Sevilla, 9 de marzo de 2010. En relación con el texto del proyecto de  «ley de derechos y garantías de la persona en el proceso de la muerte», que se votará en el próximo pleno del Parlamento de Andalucía, Profesionales por la Ética, tal y como advirtió el pasado mes de noviembre ante la Comisión de Salud, pone de manifiesto que la ambigüedad del texto legal y la pérdida de peso profesional del personal sanitario puede convertir esta ley en una puerta abierta a la eutanasia.

 Las modificaciones propuestas en su momento por Profesionales por la Ética de Andalucía y por otras entidades (como el  Consejo Andaluz de Colegios de Médicos), entre ellas la inclusión de la objeción de conciencia del personal sanitario, han sido ignoradas.

 Miguel Gómez de Agüero, presidente de Profesionales por la Ética de Andalucía, ha afirmado que «no entiende por qué es necesario desarrollar una ley de rango autonómico cuando tanto las leyes estatales como la páxis médica habitual armonizan adecuadamente los derechos del paciente y el ejercicio profesional  del médico». 

 Para esta asociación, «la ambigüedad y el uso equívoco de términos como limitación del esfuerzo terapéutico o sedación paliativa así como el peso ilimitado de la voluntad del paciente minusvaloran la deontología profesional y la buena práctica médica».    

 En ese sentido, Profesionales por la Ética recuerda que existe una Recomendación del Consejo de Europa 1418 (1999) según la cual el deseo de morir de un enfermo terminal o de una persona moribunda no puede, por sí  mismo, constituir una justificación legal para acciones dirigidas a poner fin a su vida.

 Finalmente, Gómez de Agüero ha indicado que la sociedad española es cada vez más sensible a las agresiones a la vida humana, como se ha puesto de manifiesto el pasado 7 de marzo en las más de 70 manifestaciones celebradas en toda España en un clamor por la vida expresado por cientos de miles de españoles. «La eutanasia, como el aborto, también atenta contra el derecho a la vida», ha asegurado.