5900091353_3ce8d85027_bLa semana pasada -el 5 de julio-  se ha cumplido el primer aniversario de la entrada en vigor de la indigna Ley Orgánica 2/2010, por la que el aborto -la muerte provocada de una persona inocente e indefensa en el seno de su madre-  ha pasado a ser considerado en España un derecho de la mujer.

Afortunadamente, este aniversario no ha pasado desapercibido para buena una parte de la sociedad española, que no se resigna a convivir con una legislación que implica la negación  radical de lo más básico sobre lo que se asienta una comunidad política que pueda ser calificada de verdaderamente humana: el valor inviolable de la dignidad de la persona, de todas las personas y en todas las etapas de la vida.

Una de las más llamativas expresiones de ese estado de resistencia cívica ante una ley indigna están siendo las esperanzadoras veladas y concentraciones por la vida que, impulsadas por el movimiento Derecho a Vivir (DAV) y organizadas desde las propias bases sociales, han llenado de vida en los últimos días toda la geografía española. O ese impresionante gesto de los jóvenes que, acampados en la Puerta del Sol de Madrid y en plazas emblemáticas de otras grandes ciudades, ha testimoniado  -con una gran repercusión en los medios de comunicación social-  que España es un pueblo de la vida que no va a parar hasta que esta ley injusta y fracasada sea definitivamente abolida.

Leer en ABC «Un año de indignación contra la ley del aborto» (05/07/2011).

Leer en Análisis Digital «Comunicado de Parlamentarios por la Vida Acción Mundial el manifiesto de la Acción Mundial de Parlamentarios por la Vida ‘La actual legislación sobre el aborto en españa es incompatible con un Estado de Derecho’» (06/07/2011).

Leer en HazteOir.org «En sol celebramos la vida».

Leer en HazteOir.org «3J: España se llena de vida».