El fin de semana del 30 de noviembre al 30 de diciembre se celebró el I Congreso Iberoamericano Cultura e Memoria: As perspectivas da morte.  Estuvo magníficamente organizado por el Ayuntamiento de Lugo y se celebró en la antigua cárcel de dicha ciudad, hoy un precioso centro de Congresos.

La temática del congreso era la muerte, tanto de la perspectiva de la memoria, como de los distintos lugares y rituales funerarios. En el programa estaba prevista una mesa redonda: Muerte digna: perspectivas. A ella fue invitado Carlos Álvarez, representado a VidaDigna, grupo de estudio de las materias relativas al final de la vida de la asociación Profesionales por la Ética.

Hubo cuatro ponencias y un posterior debate en el que cada uno pudo matizar su opinión respecto a las ideas contrarias de los otros ponentes.  Hay que decir que tres de los ponentes manifestaron que en España no existen suficientes cuidados paliativos  para las personas al final de su vida que los necesitan, y que esto era un problema en el que todos deberíamos de trabajar más.  Las ponencias fueron las siguientes:

  • Ayudar a morir a cada persona: Una cuestión individual y cultural. Fue expuesta por Isidoro Rodríguez, doctor en humanidades y enfermero. Expuso la necesidad de tomar en consideración la cultura de la persona a la que hay que acompañar en el tránsito de la muerte. Definió muy bien las funciones de una adecuada enfermería, y todas las dimensiones que tiene la persona (física, psicológica, religiosa, etc.) y lo necesario que es tomarlas en consideración para un apropiado acompañamiento en la muerte.
  • La situación legal de la Muerte Digna en España. A cargo de María González Granxeiro Real. Expuso lo que es el testamento vital, su origen en Chicago donde un abogado decide dejar constancia de su deseo de no ser tratado. En España está reflejado en el artículo 11 de la Ley básica reguladora de derechos del paciente. Comentó también la prohibición expresa del homicidio por compasión en el artículo 143 del Código Penal y expuso las tres leyes actuales que tratan el tema, todas en tramitación: la ley catalana, la de Ciudadanos y la del PSOE. Se manifestó a favor de legalizar la eutanasia.
  • Libres hasta el final, materiales para justificar la eutanasia. Presentada por Asunción Cambrón Infante, presidenta de DMD Galicia. Expuso su argumentario negando la santidad de la vida o la concepción de la vida como un don del que no se puede disponer. Abogó por la existencia de un derecho fundamental a la Eutanasia. Se manifestó en contra del derecho a la objeción de conciencia de la ley del PSOE, ley que les parece insuficiente.  Y concluyó exponiendo que en caso de aprobarse, no se obligaría a nadie a practicarla, como no se obliga a nadie a divorciarse, existiendo un derecho al divorcio.
  • Problemas Jurídicos Económicos y Éticos de la legalización de la Eutanasia. Expuesta por Carlos Álvarez, de VidaDigna. Comenzó por conectar con la temática del congreso, hablando de la dignidad de los restos humanos. Al ser considerados dignos en todas las culturas, y no basura, ha surgido toda una cultura funeraria. Si los cuerpos muertos son objeto de cuidado y respeto, es por la dignidad que tienen los seres humanos cuando están vivos. A continuación pasó a describir algunos de los problemas que llevaría la legalización de la Eutanasia. Problemas jurídicos como la imposibilidad de reconocer un derecho a la muerte, económicos, como la presión sobre pensionistas, y éticos como la erosión de la relación médico-paciente (el que me cura, también me puede matar), así como de la medicina y el Sistema Nacional de Salud.

En el congreso hubo más de 100 inscritos y la mesa redonda en la que participamos se desarrolló con cordialidad y respeto.