Como ya prometí, y por si resulta de utilidad para alguien, me dispongo a analizar las diferentes opciones políticas de cara a las próximas elecciones al Parlamento Europeo.

http://www.profesionalesetica.org/2014/04/yo-si-voy-a-votar-en-las-elecciones-europeas/

La propuesta del PP, a falta de programa electoral (que supongo presentarán más adelante) se puede consultar en su web por apartados temáticos: economía, empleo, mujer e igualdad, España, jóvenes, sanidad… Es una exposición de noticias, declaraciones sobre estos temas, actuales y antiguas. El tono es absolutamente tecnocrático: empleo, economía, inversiones, recursos. Incluso el apartado mujer e igualdad se resume en recursos y medidas, especialmente sobre la violencia mal llamada «de género». Ciertamente, hay una referencia a la asistencia de diputadas del PP en reuniones internacionales para luchar contra la discriminación de la mujer y la trata de personas. En el apartado sanidad, proyecto de ley de derechos de consumidores y usuarios, declaraciones de autobombo y algunos aspectos claramente positivos como el Manifiesto del Partido Popular en el Día Mundial del Síndrome de Down. En el capítulo Europa se apuesta por la unidad europea con respeto a la diversidad y defensa de la unidad de España. En Desarrollo y Cooperación, varias noticias atrasadas y el compromiso del Gobierno por la erradicación de la mutilación genital femenina. En el apartado dedicado a España, muchos propósitos y declaraciones a favor de la unidad nacional pero ninguna decisión.

Sobre los candidatos al Parlamento Europeo, es claramente un valor seguro en aspectos técnicos y de eficiencia el número 1, Arias Cañete. Resulta interesante recordar que la mayoría de los eurodiputados del PP  votaron a favor del intento de reingeniería social representado por el informe Lunacek (una hoja de ruta social y política del lobby homosexual), según informaba Religión en Libertad. Sin embargo, es preciso reconocer que la mayoría de los eurodiputados populares españoles rechazaron el Informe Estrela (que pretendía imponer al aborto como derecho y la educación sexual gubernamental como obligatoria).

No obstante, parece inevitable que los votantes del PP le pasen factura por sus promesas incumplidas (no reforma de la ley Aido sobre educación sexual obligatoria y aborto,  matrimonio entre personas del mismo sexo, ausencia de firmeza respecto a la independencia de Cataluña, incremento de impuestos, imposiciones lingüísticas en los centros educativos de Galicia), por incomprensibles errores en la política antiterrorista (inmediata aplicación de la sentencia de Estrasburgo que derogaba la doctrina Parot, liberación de Bolinaga, tolerancia respecto a los bildus y cía). Sin contar que no han recortado suficientemente el gasto público y la sombra de la corrupción y el descontrol interno, en forma de Gurtel o Bárcenas, no han desaparecido y  por acción u omisión afectan a este partido desde hace más de una década. Las cifras macroeconómicas parecen mejorar pero la verdad es que al ciudadano de a pie hoy por hoy no le llegan.

Por mi parte, sin menospreciar a los políticos del PP que sean honrados y trabajadores, me quedo con la imagen de un partido tecnocrático sin proyecto global al que le da pánico tener principios y valores y expresarlos. De esa manera, no se genera rechazo frontal, quizá se obtienen votos (pero se pueden perder otros) pero no se refleja ilusión ni hoja de ruta clara. Más bien parecen acciones deslabazadas al hilo de lo políticamente correcto.

Por cierto, si quieren decir algo al PP pueden escribir a:

atencion2@pp.es

Teresa García-Noblejas