Toda la prensa francesa refleja hoy la controversia provocada por el anuncio que ayer realizó el Presidente François Hollande en el sentido de que «se enseñará ‘moral laica’ durante toda la escolaridad obligatoria porque los centros escolares no deben limitarse a transmitir conocimientos, sino también valores«, tal y como ya había anticipado su ministro de Educación, Vincent Peillon.

En España, donde sigue abierto el conflicto por la imposición de Educación para la Ciudadanía (EpC)  –que el Gobierno del PP se ha limitado a maquillar– , diferentes medios se han hecho eco también de la noticia.

Así el diario laicista El País subraya que «a falta de conocer los detalles, se tratará de una materia evaluable, distinta de la educación cívica y de la ética, similar a la Educación para la Ciudadanía que se aprobó en España —y que el actual Gobierno va a borrar prácticamente del currículo—, e impartida por los profesores de Historia».

El mismo medio destaca que en una entrevista a Le Journal du Dimanche, el ministro de Educación Peillon explicó que la moral laica es construir ciudadanos, entender lo que es justo, distinguir el bien del mal, saber que hay deberes tanto como derechos y, sobre todo, valores. La materia no tiene por qué entrar en conflicto con la moral religiosa, añadió, ya que enseñará a los alumnos nociones de moral universal, basada en las ideas de humanidad y de razón. Hay una moral común que se impone a la diversidad de las confesiones religiosas, que no debe herir ninguna conciencia, ningún compromiso privado, ni de carácter religioso ni político, concluyó Peillon».

Igualmente, informa que «la derecha reaccionó con furia al anuncio, y Camille Bedin, responsable de Educación de la IMP, afirmó que la moral laica consistirá en inculcar el socialismo en la cabeza de los jóvenes alumnos«.

Por su parte el diario La Gaceta, que ya adelantó la noticia a principios de agosto a través de una crónica de J.M. Ballester, resalta que el ministro de Educación, Vincent Peillon, «aseguró que ya se ha nombrado un comité preparatorio para determinar la concepción de la laicidad que hemos de difundir, precisando en todo caso que la laicidad va más allá de la simple tolerancia, de la indiferencia y de la neutralidad, implicando valores que deben ser inculcados”.

“Hay una moral común que se impone a la diversidad de las confesiones religiosas, que no debe herir ninguna conciencia, ningún compromiso privado, ni de carácter religioso ni de carácter político”, aseguraba el ministro en la ya referida entrevista a Le Journal du Dimanche.

«Una Educación para la Ciudadanía a la francesa  –concluye La Gaceta—  que elimina por completo los valores cristianos de las escuelas. La asignatura de Moral se suprimió en 1968 y, ahora, el líder socialista pretende recuperarla».

Leer en El País el texto completo de la noticia «Francia impartirá en todos los cursos una asignatura de moral laica» (03/09/2012).

Leer en La Gaceta el texto completo de la noticia «Hollande impondrá clases de moral laica en los colegios» (03/09/2012).

Leer en La Gaceta la crónica de J.M. Ballester «Hollande quiere imponer una moral laica» (02/08/2012).

Leer el contenido íntegro de la entrevista al ministro de Educación Vincent Peillon en Le Journal de Dimanche (03/09/2012) (en francés).