imagesSegún la rumorología, Zapatero está a punto de anunciar una profunda remodelación de su Gobierno. Al margen de las anécdotas y de otros cambios sustanciales resulta significativa la llegada de Leire Pajín al Gobierno para hacerse cargo de los ministerios de Igualdad y Sanidad, que quedan así unificados.

A la espera de confirmar la noticia, el ascenso de Pajín, en mi opinión, responde a que el PSOE (bien para movilizar a su electorado, bien para dejar sus deberes más ideológicos bien remataditos) ha tomado velocidad en el sentido que contaba Esther L. Palomera en La Razón del pasado 18 de octubre:

El presidente está convencido de que hay margen para recuperar la confianza, emprender una ofensiva política y recuperar la agenda social de su programa.

La agenda social no se refiere, evidentemente, al incremento de las pensiones. Y es que el lunes, en la reunión de la Ejecutiva del PSOE, se puso de manifiesto que había que recuperar lo más emblemático del Gobierno ZP, lo que llaman «nuevos derechos»: aborto, educación sexual gubernamental obligatoria, ley de igualdad de trato…

No por casualidad, el mismo lunes se aprobó la Estrategia de Salud Sexual y Reproductiva (ESSR), una herramienta esencial en el marco de la legislación sobre el aborto y la introducción de la educación sexual en las escuelas encubierta como salud escolar. Y hoy mismo Trinidad Jiménez, ministra saliente de Sanidad, inaugura y patrocina el VI Foro Salud y Género Salud Sexual y Reproductiva para avalar su política ya decidida en materia de «salud sexual y reproductiva», que es el marco en el que se inscribe la liberalización del aborto en España.

En fin, que me parece que el nuevo Gobierno va a completar a gran velocidad los ladrillos que le faltan al proyecto antropológico, ideológico, cultural y jurídico que simboliza Zapatero. El tiempo dirá.

Teresa García-Noblejas