Omite derogar Educación para la Ciudadanía y la educación

sexual gubernamental

Madrid, 24 de junio de 2011. El Partido Popular ha hecho público un documento programático titulado Compromiso con España: empleo, austeridad y transparencia en el que dedica un apartado a la educación reconociendo el derecho de los padres a elegir centro escolar y apostando decididamente por la calidad educativa.

Resulta chocante, sin embargo, que el partido que aspira a gobernar se haya olvidado de un compromiso repetidamente formulado por su presidente: suprimir las asignatura de Educación para la Ciudadanía. Como recuerda Fabián Fernández de Alarcón, vicepresidente de Profesionales por la Ética, «estas asignaturas han dado lugar a más de 50 mil objeciones de conciencia y a procedimientos judiciales pendientes de resolver tanto en el Tribunal Constitucional como en el Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Es importante que el Partido Popular defina qué va a hacer con esas asignaturas cuando llegue al poder».

Para Profesionales por la Ética, los derechos constitucionales de los padres no se limitan a la posibilidad de elegir centro educativo, siendo esa posibilidad muy importante. «El capítulo educativo de la ley del aborto», recuerda Fernández de Alarcón, «está siendo introducido en los colegios e institutos con el pretexto de educar para la salud. De esta manera se completa el proyecto ideológico de Educación para la Ciudadanía, que no es otro que modificar los valores y la conciencia moral de los alumnos para conformarlos con la ideología del Gobierno de turno, Un partido que apueste por las libertades debería, al menos, revertir la situación en la que se encontraba el ámbito educativo anteriormente a su utilización adoctrinante y partidista del gobierno Zapatero».

No se trata, por tanto, de cambiar el contenido de Educación para la Ciudadanía o la educación sexual gubernamental sino de suprimir el adoctrinamiento estatal de cualquier signo y apostar decididamente por el respeto a las libertades ideológicas y religiosas que reconoce nuestra Constitución.