Como lo oyen. Las medidas educativas previstas por el Ministerio de Educación para el próximo curso incluyen la difusión de la Carta del Consejo de Europa, adoptada por todos los estados miembros, sobre la Educación para la Ciudadanía democrática y derechos humanos.

La medida está redactada de manera un tanto ininteligible pero creo entender que se refiere a la recomendación del Consejo de Europa que el Gobierno español utilizó como pretexto para introducir las asignaturas de Educación para la Ciudadanía en España. Se trata de la famosa Recomendación 12/2002 . Si la leen y la comparan con los decretos de mínimos que desarrollan EpC en España se llegará a conclusiones interesantes:

  1. El Consejo de Europa recomienda la implantación en todos los niveles de enseñanza de la educación para la ciudadanía democrática.
  2. Que en Consejo de Europa habla de derechos humanos y participación ciudadana sin ceñirse a ninguna asignatura en particular.
  3. Que el Consejo de Europa no habla de la afectividad ni de las emociones ni de la formación de la conciencia del alumno ni del pluralismo moral ni de la ideología de género ni de la identidad sexual ni de la homofobia ni de cómo ponerse un preservativo.

O sea, que si la Educación para la Ciudadanía española se ciñe a respetar lo dicho por el Consejo de Europa, pues estupendo. Pero no es así. Y ese es el problema.

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FOTO:  Sexpresan, multimedia recomendado por el Ministerio de Educación para Educación para la Ciudadanía

Teresa García-Noblejas