Volver sobre la figura de Santo Tomás Moro es reencontrarse con una de las personalidades que, por su ejemplo, más tienen que decir al hombre de hoy. Un hombre sometido a la presión de un Estado y un sistema cultural que pretenden suplantar la verdad y el santuario de la conciencia personal por la idolatría de las leyes positivas, en ocasiones profundamente deshumanizadoras. Con razón se ha dicho decir que Tomás Moro es «un hombre para la eternidad», “el hombre para todas las horas” y por eso también una referencia de primer orden para quienes, como él testimonió hasta perder la vida, no están dispuestos a que «el poder temporal usurpe la primacía de la verdad», «a que la libertad y el primado de la conciencia del ciudadano sucumban ante el Estado».

Nuestro colaborador Carlos Cachán, Profesor de Ética y Deontología de la Comunicación de la Universidad Nebrija, de Madrid, nos ha querido brindar un acercamiento a la personalidad del Lord Canciller de Inglaterra en un completo e inspirador apunte biográfico de Tomás Moro. En una admirable síntesis, Cachán destaca los principales hitos en la vida de quien fue, antes de su negativa a aceptar el juramento del Acta de Sucesión de Enrique VIII, el hombre más influyente de Inglaterra después del Monarca, considerado por sus contemporáneos uno de los hombres «mejores y más ilustrados», «astro único» (Erasmo de Rotterdam).

Moro fue fiel a Dios y a su conciencia hasta el martirio, sin llegar a perder en ningún momento ni la serenidad ni el buen humor. Y fue fiel también, como destaca el Profesor Cachán, «a sus compromisos terrenales: como humanista, diputado, abogado especialista en derecho marítimo y comercial, juez en la Cámara de la Estrella, embajador en Flandes y Francia, consejero real, presidente de la Cámara de los Comunes, Canciller de Inglaterra, escritor, ciudadano, esposo (…) y padre de una amplísima familia, de la que formaban parte sus hijos, yernos, nueras y nietos, además de muchos jóvenes amigos que buscaban la verdad y el cultivo de la filosofía o teología».

Quienes trabajamos en Profesionales por la Ética queremos encontrar también inspiración -e intercesión ante Dios- en Santo Tomás Moro, proclamado por Juan Pablo II el 31 de octubre de 2000 patrón de los políticos y los gobernantes, en un inolvidable acto en el Aula Pablo VI del Vaticano al que una representación de nuestra entidad tuvo la dicha de asistir. Por este motivo, nos satisface presentar ahora, en versión descargable en pdf, el texto completo del Profesor Cachán, que iremos publicando también en nuestro blog en sucesivas entregas.

Para descargar en pdf «El liderazgo de Tomás Moro» de Carlos Cachán, pinchar aquí.