La prensa española de hoy ha dedicado una amplísima atención a los datos del Informe sobre la Evolución de la Familia en Europa 2014, presentado ayer en el Parlamento Europeo de Bruselas por el Instituto de Política Familiar. Ni siquiera el diario El País ha podido sustraerse a la importancia del referido estudio, cuyo contenido completo puede descargarse pinchando aquí.

Y es que los incontestables y dramáticos datos contenidos en el Informe no pueden menos que sacudir la conciencia de una ciudadanía y unos medios acostumbrados a mirar para otro lado en cuestiones tan graves y de tanta repercusión sobre el capital social de cualquier nación como son  la crisis demográfica, la extensión del recurso al aborto en las adolescentes europeas, la insuficiencia de las ayudas sociales a la familia, el fracaso de las medidas de conciliación laboral o el brutal crecimiento de las rupturas matrimoniales.

Para que quienes se asoman a nuestra página puedan hacerse una idea general del contenido del Informe, reproducimos a continuación la nota de prensa que sobre el mismo ha hecho público el IPF.

CADA CUATRO MINUTOS UNA ADOLESCENTE ABORTA EN EUROPA

Europa se queda sin niños. Los europeos querrían tener el 50% más de hijos de los que tienen en la actualidad pero la falta de apoyo a las familias, el retraso en el tiempo a la hora de formar una familia y los abortos hacen que la realidad refleje un envejecimiento de la población y una natalidad decreciente, según señala el informe sobre la evaluación de la familia en Europa en 2014 presentado ayer en el Parlamento Europeo de Bruselas por el Instituto de Política Familiar (IPF). El IPF cifraba el número de abortos quirúrgicos a nivel europeo en cerca de 1,1 millones anuales. Según sus cálculos, 1 de cada 5 embarazos no llega a término. «6.330.835 embarazos que se produjeron en 2012, 1.099.658 terminaron en aborto, lo que supuso el 17,36%». En los últimos 20 años, añade el informe, se han producido 28 millones de abortos, la mitad de los cuales se sucedieron en Rumanía, Francia y Reino Unido.

En cuanto a los datos en España, el Instituto por la Familia indicó que en 2012 se produjeron 112.390 abortos provocados, lo que en términos absolutos sitúa a nuestro país por detrás tan sólo de Francia y Reino Unido, donde la interrupción voluntaria del embarazo alcanzaba los 216.218 y 197.569 casos, respectivamente. En cuanto al número de adolescentes menores de 20 años que abortaron en Europa el número alcanzó los 134.400 en 2012 según los datos del informe, «uno de cada ocho abortos».

Reino Unido se posiciona en este punto como el país donde más adolescentes interrumpen su embarazo, seguido de Francia y España, con 28.192 y 13.658, respectivamente.

La media de hijos por mujer en Europa es de 1,58 niños, mientras que para mantener el equilibrio de una sociedad se necesitarían 2,1 niños para que se pueda dar un relevo generacional completo, según explicó el presidente de la Federación Internacional del IPF, Eduardo Hertfelder. En cuanto a España, esa cifra apenas alcanza el 1,32. En 25 años han nacido casi un millón de niños menos en Europa. «Un continente sin hijos es un continente sin futuro», añadía el vicepresidente del IPF, Mariano Martínez-Aedo.

«En el año 2013 en la UE nacieron 932.772 niños menos que en 1988, lo que supone una reducción del 15,5%, mientras la población se incrementó en ese periodo en 36 millones de personas», añadió.

Según continúa el estudio, «la pirámide poblacional se va deteriorando cada vez más, como consecuencia de un invierno demográfico sin precedentes. De seguir esta tendencia en 2050 la situación será insostenible».

La eurodiputada del PP, Teresa Jiménez Becerril, acompañó a los representantes del IPF en la presentación de su informe, que contó con la presencia de otros eurodiputados del partido como Antonio López-Istúriz. Becerril reconoció que en el Parlamento no se trata como mereciera el tema del apoyo a las familias y que se necesita «más implicación de los parlamentarios». Una implicación necesaria para equilibrar la desigualdad existente en términos de ayudas sociales. En este sentido, el estudio muestra que las diferencias entre los distintos países europeos son abismales. Mientras tener un hijo en Luxemburgo viene acompañado de 216 euros al mes, en España «apenas el 11% de las familias recibe 24 euros». Estos datos generan países de primera y de segunda categoría en el seno de la UE.

El Gran Ducado, Alemania o Bélgica son los países europeos que más esfuerzos realizarían para que la parte económica no sea lo que frene a las familias a aumentar sus miembros, mientras que otras naciones como Letonia, Polonia o España se encuentran a la cola.

Entre las propuestas del Instituto destaca la idea de promover un Pacto Europeo sobre la Familia, que ayude a que los intereses de la misma «estén por encima de los partidos políticos» y que se cree una «verdadera voluntad política de ayudar a la familia, con planes y medidas de dotaciones presupuestarias».

Concretamente, buscan que todos los países destinen el 2,5% del PIB a gasto social familiar en 5 años, que se universalicen las ayudas y que se estipule una cuantía de 125 euros al mes por hijo a cargo en ese mismo plazo. Sobre las medidas de apoyo a las mujeres, el Instituto Familiar defendió en Bruselas la necesidad de que se acabe con la discriminación de las embarazadas, especialmente en lo que se refiere al mercado laboral.

Uno de los principales obstáculos para tener hijos es la falta de flexibilidad de horarios en el trabajo, pues más del 71 por ciento de los europeos tienen el horario totalmente definido por la empresa.

«La conciliación de la vida familiar y laboral sigue siendo una asignatura pendiente en Europa», denunció la directora de relaciones institucionales de la red europea del IPF, María del Carmen Mateu, quien lamentó que exista «miedo a hacer un horario flexible para adecuar el trabajo a la familia».

También reprochó a las compañías que no sepan valorar el capital humano que aporta una madre, pues, a su juicio, la capacidad intelectual y productiva de una mujer aumenta cuando tiene hijos: «Si las empresas lo pensasen, no tomarían los despidos de embarazadas como algo natural». Para el presidente de la Federación Internacional del Instituto de Política Familiar, Eduardo Hertfelder, Europa se está quedando sin niños al tiempo que se está convirtiendo en un continente «desestructurado y compuesto por individuos solitarios sin interrelación entre ellos».

Los ponentes advirtieron de las consecuencias de un «invierno demográfico sin precedentes» en una Europa cada vez más vieja, donde las personas mayores de 65 años ya representan más del 18 % de la población frente al 15,6 % de menores de 15 años.

«El crecimiento demográfico en la UE se debe a la inmigración», precisó el vicepresidente del IPF, Agustín Buades, tras señalar que uno de cada 16 europeos es inmigrante y que España es el país donde más ha crecido este fenómeno en los últimos años. En cuanto a la evolución de las parejas, Mateu aseguró que se ha producido «una caída vertiginosa de la nupcialidad en Europa» con un millón menos de bodas que hace 20 años, al tiempo que un matrimonio se rompe cada 30 segundos. «España es el país donde más ha crecido la ruptura matrimonial (226%) en los últimos 20 años», puntualizó la experta tras explicar que los divorcios de Alemania, Reino Unido, Francia y España representan el 58 % del total y que uno de cada dos matrimonios en Europa se rompe.

http://www.ipfe.org/Espa%C3%B1a/Noticia/Cada_cuatro_minutos_una_adolescente_aborta_en_Europa

Para descargar en pdf el Informe de Evolución de la Familia en Europa 2014, pinchar aquí.