Madrid, 16 de marzo de 2008. Hace unos días la ministra de Igualdad explicaba que su departamento y el ministerio de Educación estaban elaborando unidades didácticas para abordar la educación afectivo-sexual en el marco de las asignaturas obligatorias de Educación para la Ciudadanía (EpC).
Ayer mismo, este proyecto gubernamental se veía confirmado por las declaraciones del ministro de Sanidad, Bernat Soria, quien en declaraciones al diario Sur de Málaga ha afirmado que «en España aún algunos están discutiendo si Educación para la Ciudadanía tiene sentido. Yo creo que es el momento de recordar que esta asignatura incluye educación sexual. Y hay que trabajar en esa línea, a lo mejor hay que aumentar más el trabajo en la escuela, que es responsabilidad del Estado, y en casa, que es responsabilidad de los padres».
Como indica Fabián Fernández de Alarcón, secretario general de Profesionales por la Ética, estas declaraciones confirman que EpC es un proyecto gubernamental de formación moral de los jóvenes completamente ajeno a la Constitución y a la Declaración Universal de los Derechos Humanos. «Y por si fuera poco», el Gobierno deja muy claro que, en la escuela, manda el Estado».
Fernández de Alarcón recuerda que, de acuerdo con la jurisprudencia del Tribunal Supremo, los padres podrán acudir a los tribunales para denunciar cualquier imposición moral sobre temas controvertidos. Además, ha informado de que muchos padres están dispuestos a seguir objetando en conciencia argumentando que se trata de un acto moral personal que nadie puede restringir.