El poderoso Lobby de Mujeres Europeas (The European Women´s Lobby, EWL), que desde 1990 cuenta con el apoyo oficial de la Comisión Europea, acaba de mostrar públicamente su satisfacción por la aprobación en diciembre de 2015 de la Resolución del Parlamento Europeo por la que se condena la práctica de los vientres de alquiler.

Merece la pena reproducir uno de los párrafos de la información incluida el 20 de enero en la página oficial del citado lobby, bajo el título “El Parlamento de la UE adopta postura sobre los derechos de las mujeres y la subrogación”:

El EWL está particularmente feliz al ver la preocupación del EP (Parlamento Europeo) en lo referente al fenómeno de la subrogación, en tiempos de gran debate sobre esta emergente industria y su impacto sobre los derechos de las mujeres. En particular, el EP “condena la práctica de la subrogación, que socava la dignidad humana de la mujer toda vez que su cuerpo y sus funciones reproductivas son utilizados como mercancías.; considera que la práctica de la subrogación gestacional, al implicar la explotación reproductiva y el uso del cuerpo humano con fines de lucro o de otro tipo, particularmente en el caso de mujeres vulnerables en países en desarrollo, debe ser prohibida y tratada como un asunto de urgencia en los instrumentos sobre derechos humanos».

Pese al abismo que en otros temas me separan de los lobbys feministas radicales, no puedo sentirme más identificado con esta valoración de la resolución del Parlamento Europeo del pasado diciembre, tan ampliamente silenciada en los medios de comunicación.

La práctica de los vientres de alquiler, pese a su creciente normalización en la opinión pública –de nuevo, la “banalización del mal” a la que se refería Hannah Arendt-, es un asunto crucial desde el punto de vista de la salvaguarda de la dignidad de la persona. Por eso es tan importante, en un mundo interdependiente como es el actual, avanzar hacia la abolición universal de esa práctica deshumanizadora.

Sea, pues, muy bienvenida esta toma de postura del feminismo militante europeo.

Jaime Urcelay

Foto: «Padres anónimos» protestan contra la maternidad subrogada en París (France24.com ).