Según ha informado la Oficina de Prensa de la COMECE (Comisión de las Conferencias Episcopales de la Unión Europea), el pasado 14 de diciembre tuvo lugar en Bruselas un interesante diálogo organizado conjuntamente por dicha Comisión, la CEC y la Oficina de Asesores de Política Europea (BEPA)  de la UE sobre el tema «¿Cómo construir un modelo europeo de economía social de mercado?».

El término «economía social de mercado» fue incoporado a los tratados de la UE, junto con otros objetivos, a través del Tratado de Lisboa. De esta forma se ha convertido en uno de los principales desafíos de la Unión. Su realización integral, sin embargo, sigue sin alcanzarse. Pero, ¿cuáles son los fundamentos de este modelo económico? ¿Cómo podemos europeizarlo?  La actual crisis de la Eurozona, así como la debilidad estructural y los desequilibrios en la UE en su conjunto, subrayan la urgente necesidad de este debate.

En la sesión de apertura, Monseñor Ambrosio, Vice-Presidente de la COMECE, subrayó que la noción de economía social de mercado es una de las claves para que los ciudadanos recuperen la confianza en el proyecto de Europa. «Es igualmente necesario valorar más el significado de las acciones libres y gratuitas, no sólo en el contexto de la actividad económica sino también en la vida social y política», añadió. El Prof. Dr. Heinrich Bedford-Strohm, Obispo de la Iglesia Evangélico-Luterana de Baviera, resaltó que «el éxito de la economía social de mercado se debe sobre todo al hecho de que la responsabilidad social es un elemento integrado en el proceso económico y no aparece simplemente como un paso a continuación de la prosperidad económica. El reto fundamental de una economía social de mercado es hacer frente al cambio climático, que afecta especialmente a los países pobres del Sur».

En una segunda sesión, expertos de iglesias de diferentes Estados miembros fueron invitados a evaluar la convergencia de la economía social de mercado en Europa. De Polonia, el Dr. Sarnacki SJ sugirió que la economía social de mercado demanda una economía orientada por la racionalidad, enraizada en la confianza social reforzada por un contrato social. El ideal es armonizar la eficacia económica con la responsabilidad social. «Esto implica transparencia, un sistema legal justo y satisfactorio, así como la aplicación de las reglas de la solidaridad y la participación. Este modelo no se está realizando en la actual situación», concluyó.

El Prof. Dr. Heikki Hiilamo expuso la experiencia de Finlandia, afectada por una grave depresión económica en los años 90. A partir de esta experiencia, las iglesias están contribuyendo a los esfuerzos públicos para hacer frente a la pobreza y la exclusión social, como complemento de los servicios sociales del Estado. Desde esa realidad pidió a la Comisión Europea «que abra los programas europeos de financiación a los reresentantes de las iglesias, más que lo hace en la actualidad .»

La tercera sesión estuvo dedicada al desempleo juvenil como un reto de toda la UE. Diferentes organizaciones de la Iglesia presentaron sus proyectos de éxito para la lucha contra esta lacra: Inclusión de los trabajadores jóvenes, presentada por Cáritas diocesana de Segorbe-Castellón (España);  la campaña  Uno de un millón, lanzada por Confianza Joven en Birmingham (Reino Unido); Quik-Service, una iniciativa para la cualificación puesta en marcha por la Akademie Kolping en Ingolstadt (Alemania).

Por último, no es suficiente con que el concepto de «economía social de mercado europea» haya sido consagrado desde 2009 en los Tratados de la UE . Las organizaciones de las iglesias y las de la Iglesia recuerdan la necesidad de extender este concepto a lo largo de Europa, de modo que los Estados miembro de la UE puedan sobrevivir a los retos de la competencia global, y puedan seguir ofreciendo a los más vulnerables la protección social eficaz y al mismo tiempo sostenible, teniendo en cuenta las exigencias de protección del medio ambiente y del clima.

Foto: Secretaría de la COMECE.

Los textos de las diferentes intervenciones pueden encontrase en pdf pinchando aquí.