Desde ayer y durante toda esta semana asistimos en España a una nueva huelga educativa, convocada por la organización de extrema izquierda Sindicato de Estudiantes, para pedir la retirada de lo que consideran una «contrarreforma franquista» en la educación. Una huelga agitada a través de una abusiva utilización de las aulas, como hoy denuncian en las páginas de La Razón la plataforma Madrid Educa en Libertad y otras asociaciones de padres, y que en esta ocasión  -como ha escrito Teresa García-Noblejas en nuestro blog–  parece haber dividido a la CEAPA.

No puede además pasar desapercibido que la protesta convocada por el Sindicato de Estudiantes incluye la pretensión, como ayer explicaba con acierto en La Razón Montserrat Gomendio, Secretaria de Estado de Educación, de hacer desaparecer la diversidad en la oferta educativa y la imposición de un modelo único. Tranquiliza comprobar que Gomendio anunciaba también a este respecto que en la nueva Ley «las familias tendrán pluralidad de oferta y tendrán que elegir la educación que quieren para sus hijos». Si se cumpliese sería, desde luego, un avance importante.

Precisamente al tema de la libertad educativa en los borradores de la LOMCE se ha referido también Páginas Digital,  que el pasado 1 de febrero publicaba una entrevista al catedrático de Educación Comparada e Internacional José Luis García Garrido bajo el titular «La reforma educativa no puede acabar en componenda: hay que tutelar la libertad de las familias».

García Garrido aprecia que en la nueva Ley «parece abrirse paso, como en otros países de nuestro entorno, un mayor grado de flexibilidad a la hora de respetar los deseos de los padres en el tipo de centros que desean para sus hijos, lo que llevará seguramente a una mayor diversificación de las opciones existentes hoy».

No obstante, le preocupa que «la presión de determinadas fuerzas políticas, que todavía se mueven en un horizonte estatalista histórica e internacionalmente desfasado, no acaban por inclinar la balanza hacia componendas desafortunadas que, en definitiva, no harían más que perjudicar la libre elección de las familias y de los estudiantes, y comprometer en consecuencia la calidad de todos los centros educativos, públicos y privados».

La libertad de los padres para elegir la educación de sus hijos ha sido también uno de los importantes mensajes de Monseñor José Ignacio Munilla en la inauguración de un Simposio sobre la asignatura de Religión celebrado en la capital guipuzcoana. Según ha informado El Mundo, para el Obispo de San Sebastián «el debate no es tanto el de competencias entre administraciones sino entre la competencia de la familia en la educación de los hijos o la competencia de las administraciones». (…) La familia tiene una competencia real en la educación de sus hijos y tiene un derecho a determinar los contenidos de su educación».

Pero la futura LOMCE y la huega de esta semana no son los únicos episodios que estos días reclamaban nuevamente nuestra atención sobre el crucial debate en torno a la libertad educativa. Infocatólica destacaba la semana pasada como en Croacia las asociaciones de padres han decido boicotear la nueva asignatura de «Educación y salud» por considerarla adoctrinadora, por lo que no mandarán a sus hijos a la escuela cuando se toquen temas relacionados con la educación sexual. Una postura en la que coinciden con la Iglesia Católica, enfrentada por este motivo con el Gobierno socialdemócrata. Resulta muy expresivo el titular elegido por el referido digital: «Surge un movimiento de padres objetores. La Iglesia Católica en Croacia, en pie de guerra contra el adoctrinamiento sexual en la escuela».

Y, finalmente, no ha podido ser más claro y oportuno el artículo de Jorge Soley  «¿Hablamos de libertad de educación?», publicado en su blog Vida Inteligente, de Intereconomía, y en el que se refiere a la celebración de la Semana de la Opción Escolar en Estados Unidos. Merece la pena transcribir aquí su contenido completo:

¿HABLAMOS DE LIBERTAD DE EDUCACIÓN?. NO ES ALGO RARO, EXISTE Y FUNCIONA…PERO NO EN ESPAÑA

Jorge Soley

(Vida Inteligente, 01/02/2013)

Aunque no soy muy amigo de los “días, semana o meses de lo que sea”, no quiero dejar de mencionar que esta semana se está celebrando en Estados Unidos la Semana de la Opción Escolar.

El tema es muy sencillo: los padres son los primeros educadores de sus hijos y el resto de personas e instituciones deben colaborar con ellos, no suplantarles ni actuar en contra de su criterio. Puro principio de subsidiariedad, el gran proclamado y, al mismo tiempo, el gran ausente de nuestra vida social y política. La consecuencia que se deriva de ello es también sencilla: el derecho de las familias a elegir el tipo de educación que quieren para sus hijos y la obligación por parte de las instituciones, el Estado en primer lugar, de respetar esa decisión y de establecer los canales para que pueda hacerse efectiva.

Todo muy sencillo, todo muy de sentido común… y sin embargo, hablas por aquí de, pongamos, cheque escolar, y te miran como si fueras un marciano. Cuando marcianos deberían de ser quienes condenan a nuestros niños a una educación estatalista que ha conseguido records de fracaso escolar sin mostrar el más mínimo rubor.

Las concreciones son múltiples: desde el homeschooling hasta los bonos escolares para familias de bajos ingresos, desde las desgravaciones fiscales a las charter schools, desde las cuentas ahorro para educación a la formación online. Y habrán otros medios de favorecer la libertad de elección de las familias de un tipo de educación que se ajuste a sus criterios. Una aportación muy interesante, y que en este páramo de país, más interesado en trincar y llevarse el dinero a Suiza, no interesó a casi nadie, es el estudio realizado por el profesor José Antonio Rozas, Beneficios Fiscales por inversiones en Educación Superior.

Por cierto, todos los estudios registran mejora de resultados académicos allí donde se introducen cambios para favorecer la libertad de elección educativa. ¿Lo probaremos aquí u optaremos por seguir malviviendo en la mediocridad académica?

Un último apunte: resulta chocante que los que se llenan la boca hablando del derecho a decidir no nos dejen, por ejemplo, decidir a qué colegio queremos llevar a nuestros hijos y nos impongan un sistema tan lamentable como el de la zonificación. ¿Es concebible mayor hipocresía?

Leer en La Razón la noticia «Los padres denuncian el uso de las aulas para agitar las aulas» (05/02/2013).

Leer en nuestro blog el artículo de Teresa García-Noblejas «¿División en CEAPA frente a la LOMCE?».

Leer en La Razón la entrevista con Montserrat Gomendio «Las familias tendrán que elegir la educación que deseen para sus hijos» (04/02/2013).

Leer en Páginas Digital la entrevista con José Luis García Garrido «La reforma educativa no puede acabar en componenda: hay que tutelar la libertad de las familias» (01/02/2013).

Leer en El Mundo la noticia «Munilla: ‘la asignatura de Religión no puede esperar otro curso más'» (04/02/2013).

Leer en Infocatólica la noticia «Surge un movimiento de padres objetores. La Iglesia Católica en Croacia, en pie de guerra contra el adoctrinamiento sexual en la escuela» (31/01/2013).

Leer el artículo de Jorge Soley en Vida Inteligente «¿Hablamos de libertad en la educación?» (01/02/2013).