Bruselas290610
Salíamos de casa a las 5.45 de la mañana y llegábamos a las 9.30 a un aeropuerto que esta más bien lejitos de Bruselas donde nos recogía un taxi. Teníamos organizadas entrevistas a las 11, a las 12, y las 13.30, a las 15 comparecencia con la prensa, a las 15.30 el «hearing» (reunión con los eurodiputados, en la jerga europarlamentaria) y a las 17.30 otra entrevista más. Y a la las 20.00 el avión de vuelta.

Hemos visto a la crême de la crême de las asociaciones cívicas que trabajan, como nosotros, por los derechos fundamentales, la dignidad de la persona, la libertad de educación y la protección de la familia, es decir, nuestros aliados naturales en Europa.

Tras las entrevistas de la mañana, nos vamos al Parlamento. Antes de la reunión con los europarlamentarios, entrevista con la prensa. Minutos después, unos 50 europarlamentarios y representantes de entidades cívicas nos escuchan, quedan profundamente sorprendidos por la EpC española, sobre todo los que proceden de países del Este, que perciben en el adoctrinamiento escolar un reflejo de lo que ellos vivieron con el comunismo. Y de allí nos vamos a la cuarta entrevista del día.

Misión cumplida: el conflicto de EpC ha sido denunciado en Europa. Es, sin duda, un paso fundamental, providencialmente preparado y arreglado porque es incomprensible haber dado exactamente con las personas clave y que hayamos podido encajar las 4 entrevistas con el «hearing» y los periodistas en un solo día. Y además, tener tiempo para comer…..la bomba.

Leonor Tamayo