Al final de esta semana, la Cámara de Representantes de Bélgica votará la legalización de la eutanasia de menores. Se trata del paso final de una terrible decisión política que debiera avergonzarnos a todos profundamente por su desprecio del más elemental sentido del valor de la dignidad humana.

Las instituciones políticas europeas están guardando un asombroso silencio, entre indiferente y cómplice, ante semejante retroceso de humanidad, pero no debe dejar de destacarse la contundente declaración escrita de 58 representantes de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa en la que de manera clara y enérgica se condena la decisión del parlamento belga, apelando precisamente a las propios pronunciamientos de organización de los Estados europeos.

El texto literal de esta declaración escrita es el siguiente:

Consejo de Europa. Asamblea Parlamentaria

Doc. 13414

30 de enero de 2014

Legalización de la eutanasia para los niños

Declaración escrita nº 567.

Considerando la votación de diciembre de 2013 en el Senado de Bélgica por la que se aprobó por 50 votos a favor y 17 en contra la propuesta de legalización de la eutanasia para niños (sin límite de edad);

Teniendo en cuenta que:

– el Consejo de Ministros acogió favorablemente a este respecto el apartado 9 (c) de la Recomendación 1418 (1999) de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa en el que «se pide a los Estados miembros que respeten y protejan la dignidad de los enfermos terminales en todos los aspectos mediante el mantenimiento de la prohibición de la privación intencionada de la vida de los enfermos terminales y de los moribundos».

– la Asamblea en su su Resolución 1859 (2012) estableció que «la Eutanasia, en el sentido de la privación de la vida por acto u omisión de un ser humano dependiente para su supuesto beneficio, debe estar siempre prohibida».

Los miembros de la Asamblea Parlamentaria abajo firmantes son de la opinión que esta votación en el Senado belga:

-traiciona a una parte de los niños más vulnerables de Bélgica al aceptar que sus vidas no tienen en adelante un valor intrínseco y que deben morir;

-asume erróneamente que los niños son capaces de dar su consentimiento informado adecuado a la eutanasia y que pueden comprender la gravedad del significado de esa decisión y la complejidad de las consecuencias de la misma;

-promueve la inaceptable creencia de que una vida es indigna de ser vivida, lo que desafía las bases de la sociedad civilizada.

Entre los parlamentarios firmantes de esta declaración escrita se encuentran los españoles José María Beneyto, Agustín Conde, Rubén Moreno y Carmen Quintanilla.

Ver el original de la declaración escrita de los miembros de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa  y el listado completo de sus firmantes (en inglés), pinchando aquí.

Ver también en HazteOir.org la noticia «Una niña nacida con una malformación severa pide al Rey belga que no sancione la ley de eutanasia infantil».

Ver el vídeo de Jessica Saba, pinchando aquí.