Parece que ya se les va pasando…

Hace unos meses que estoy en Twitter y nunca debía haber dicho nada interesante porque no tenía ni idea de cómo era eso de los «trolls».

Pero resulta que el sábado pasado tuve la suerte de coincidir en Roma con un grupo de Sentinelles y de gente de La Manif pour Tous que se había concentrado frente a la Embajada Francesa. Era tal cual me lo imaginaba, gente corriente, familias, muchos niños monísimos y todos con sus camisetas y sus banderas rosas y azules. Me encantó verles, fue un regalo. Llegamos tarde a la concentración de Sentinelles, lo sentí muchísimo porque es una iniciativa que me tiene encandilada, me apasiona su originalidad, su fuerza, su constancia, su alegría y su naturalidad.

Hice algunas fotos de las banderas frente a la embajada y finalmente no pude reprimirme y les pedí hacerme una foto con ellos, tal cual como los turistas y los soldados de Buckingham Palace.

Y la tuiteé….

No sé bien qué me han dicho, que ha debido ser de todo menos bonita, porque la jauría de «trolls» eran franceses y tampoco me interesaba nada lo que dijesen. Entre ellos se animaban y se jaleaban, encantados de tener donde dar bofetadas. Qué pesaditos han estado estos tres días, qué poquito respeto y qué gratuitamente se dicen barbaridades en internet.

Se ve que efectivamente la nueva revolución francesa va dejando huella, va siendo cada vez más molesta y eficaz y levanta sarpullidos entre los del lado contrario.

Ladran….