ASTANÁ, martes 7 de diciembre de 2010 (ZENIT.org).- La dignidad de las personas y la libertad religiosa y de creencias son el centro de la seguridad global. Así lo recoge la declaración final de la Cumbre de Jefes de Gobierno de la OSCE (Organicación para la Seguridad y la Cooperación en Europa) en Astaná (Kajastán).

Leonor Tamayo, portavoz de la asociación Profesionales Por la Ética, en referencia a la resolución 1763 del Consejo de Europa, que limita el derecho de objeción de conciencia de los médicos y personal sanitario al aborto, afirmó que «cualquier intento de control de la conciencia es un gran peligro para Europa».

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