En vísperas de las elecciones municipales y autonómicas me referí a las movilizaciones del 15 M en Madrid en estos términos. Pasadas unas semanas reconozco que me equivoqué al predecir que la liarían parda en la jornada de reflexión con el consentimiento del Gobierno (o sea Rubalcaba) con objeto de perjudicar al PP en las elecciones. Ciertamente, los acampados de Sol no convirtieron en jornada violenta la del sábado 21 de mayo pero Rubalcaba (el Estado soy yo) permitió que violaran la decisión de la Junta Electoral Central. Parece que estos aspirantes a revolucionarios no tuvieron demasiada influencia en los resultados electorales pero impidieron que las vergüenzas del PSOE salieran a la luz la semana previa a las elecciones. ¿Señal o casualidad?aznar

En la tendencia ideológica del movimiento del 15 M no solo me ratifico sino que, si vamos a su web oficial, encuentro nuevos argumentos para afirmar que son ensayos de movilización social perfectamente orquestados para reventar la calle cuando gobierne el PP. Y quien sabe si alcanzar su minuto de gloria aprovechando que Madrid se va a convertir en unos meses en capital mundial de la JMJ.

Me he entretenido echando un vistazo a las propuestas educativas de esta especie de soviet madrileño dividido a su vez en comisiones y subcomisiones de resonancias leninistas. No se pierdan  un extracto de los acuerdos mínimos de educación y cultura:

«Eliminación progresiva de los conciertos educativos, hasta su total desaparición y, al mismo tiempo, progresiva implantación de una red pública suficiente para atender la demanda educativa en todas las etapas».

«Paralización del proceso de implantación del espacio europeo de educación superior, así como de todas las reformas contenidas en la Estrategia Universidad 2015».

«Supresión del adoctrinamiento religioso en la educación pública, sin que eso impida que el conocimiento de la historia, cultura y filosofía de las diferentes religiones pueda recogerse en el currículum educativo. Según la Constitución española (art. 16. 3) «Ninguna confesión tendrá carácter estatal»: la educación pública no puede ser confesional. Las confesiones pertenecen a la esfera privada».

«Derogación del acuerdo sobre enseñanza y asuntos culturales entre el Estado Español y la Santa Sede».

En las noticias de la Comisión de feminismos (ojo al plural) encuentro la denuncia de unas «compañeras» que no se quedan a dormir en Sol porque los revolucionarios deben ser muy feministas pero no respetan la integridad de las mujeres, dicho lo más finamente posible. Y es que mal que les pese a estos supuestos clones del 68 liberación sexual y el amor libre (de usar y tirar) perjudican claramente a la mujer. Ayer informaba Intereconomía de que la última reivindicación de la Comisión de feminismos era algo así como el derecho de los menores a ser transexuales. La monda lironda de las revoluciones.

Finalmente, los que están de verdad indignados y arruinados son los comerciantes de Sol y supongo que los encargados de la limpieza y desinfección de la plaza.

Naturalmente, seguro que hay muchos que están de buena fe y creen a pies juntillas que se trata de la indignación espontánea de un pueblo.

Teresa García-Noblejas