Madrid, 22 de enero de 2014. Ciudadanos húngaros han entregado este lunes un escrito dirigido al embajador de España en Budapest, Enrique Pastor de Gana,  respaldando la reforma de la legislación que regula el aborto en nuestro país.

En el texto (que puede leerse completo al final de este correo) los húngaros se felicitan por la iniciativa del Gobierno español de avanzar en la protección de la vida del no nacido y el apoyo a la maternidad. Entre otras afirmaciones, incluyen las siguientes:

Nos han alegrado enormemente las noticias que hemos recibido de España, una nación a la que llevamos muy dentro del corazón, relativas a la reforma de la ley del aborto y que supone que después de tanto tiempo, España ha decidido poner fin al círculo vicioso de la civilización de la muerte y elegir la cultura de la vida.

La intención de su gobierno  de defender la vida y la familia despierta nuestra esperanza de que los políticos de un continente afligido por una fuerte crisis demográfica y económica admitan que no es tarde para cambiar  y sobreponerse al invierno demográfico si aceptamos la idea de una Europa de naciones fértiles ansiosas por dar amor y protección a todos los niños, incluso a los más pequeños, aquellos que están en el vientre de su madre.

El escrito finaliza con un ¡Viva España! y la siguiente petición expresa al embajador:

Le rogamos informe al gobierno español del contenido de este Memorandum y del acto celebrado hoy frente a su embajada.

Como explica Leonor Tamayo, Directora del Área Internacional de Profesionales por la Ética,  «se da la circunstancia de que el promotor de esta iniciativa es Imre Téglásy, representante de Human Life International en Hungría; el propio Téglásy sobrevivió al aborto que intentó provocarse a sí misma su propia madre y que fue impedido por su padre».

Tamayo recuerda igualmente que la actual Constitución húngara establece que la vida del feto deberá ser protegida desde el momento de la concepción. Y añade: «la golobalización de la defensa de los derechos fundamentales y la dignidad de la persona es esencial; los húngaros, como los franceses, lo han entendido perfectamente al animar al Gobierno español a que no de ni un paso atrás en la tímida reforma de la ley del aborto que ha empezado a tramitarse. Es una batalla por la vida de alcance universal».

Se adjunta fotografía de la delegación de ciudadanos húngaros que entregó el escrito al embajador español en Budapest.