Chile Mine Collapse“Este es un caso único en el mundo, extraordinario, sin parangón, épico. Trabajamos con verdaderos héroes, cuya salud mental es buena”. El diagnóstico es de Alberto Iturra, la cabeza del equipo de psicólogos a cargo de la atención de los 33 mineros atrapados desde el pasado 5 de agosto a 700 metros de profundidad en el yacimiento San José, ubicado en medio del desierto de Atacama, 800 Km al norte de Santiago de Chile.

Así comienza la entrevista con Iturra publicada por el diario La Gaceta, cuyo contenido íntegro reproducimos seguidamente.

Alberto Iturra, jefe del equipo de psicólogos de los mineros chilenos

«LA ANGUSTIA DE LA MINA SE COMBATE CON LIDERAZGO, DISCIPLINA Y OBJETIVOS»

(La Gaceta, 24/09/2010)

“Este es un caso único en el mundo, extraordinario, sin parangón, épico. Trabajamos con verdaderos héroes, cuya salud mental es buena”. El diagnóstico es de Alberto Iturra, la cabeza del equipo de psicólogos a cargo de la atención de los 33 mineros atrapados desde el pasado 5 de agosto a 700 metros de profundidad en el yacimiento San José, ubicado en medio del desierto de Atacama, 800 Km al norte de Santiago de Chile.

Los mineros “ya están siendo entrenados para el período posrescate, que será muy conmovedor”, dijo Iturra a LA GACETA, desde la ciudad de Copiapó. El psicólogo chileno, de 60 años, calificó el ánimo de los trabajadores como “excelente” y agregó que afrontan la tragedia con el “mejor humor” que se pueda encontrar en unos hombres sepultados durante más de 50 días en las entrañas de una mina. Y lo que les queda…

-¿Cómo sobreviven 33 hombres a 700 metros bajo tierra en un refugio cerrado durante meses?
-Mira, lo más duro es que los periodistas entiendan que los mineros están sanos… Que comprendan los códigos de la cultura minera… Ellos no son tontos, son mineros. Es infantil suponer que son unos niños desvalidos. Pasaron un desastre tremendo sin un solo rasguño. Nadie se ha roto una uña. Los accidentes que yo he visto acá son de periodistas enviados a cubrir esta noticia. Dentro de la mina hay una mística y un compromiso llevando las exigencias al máximo. Mira, yo llego a la mina todos los días con un espíritu de niño, porque sé que ellos me van a sorprender… Y así sucede.

-Según el Gobierno, el rescate finalmente se producirá en noviembre. ¿Cómo hará para mantener ese “excelente” ánimo que describe?
-Hay que entender que los hemos encontrado 19 días después del accidente… Primero fueron luces, luego sonidos y al tercer día finalmente pudimos hablar… Y para sorpresa de todos, encontramos gente sana, sobreviviente de una situación terrible, pero sanos y muy vivos.

-Pero, ¿cómo resuelven los casos de angustia o depresión a distancia?
-Como todos los procesos que se dan en los grupos, así como una selección de fútbol. Todo tiene que ver con respetar el liderazgo, mantener la disciplina y tener objetivos claros: salir lo antes y lo mejor posible de la mina. Sería muy poco sano que no hubiera angustia, recordemos que están sepultados. Ellos no eligieron eso. Todos los días enfrentan dudas y dificultades y lo hacen con un tremendo valor.

-¿Cómo han sobrellevado la abstinencia de tabaco y alcohol?
-La verdad es que están fumando. Hay cinco mineros que dejaron el cigarrillo producto del encierro. Pero otros fuman entre ocho o 10 cigarros diarios. Antes existía cierto riesgo por el aire disponible, pero cuando eso se resolvió pudimos satisfacer esa necesidad. Además, ellos son gente súper ubicada, de una cultura minera chilena donde no se mezcla el alcohol con las faenas mineras. A ellos ni siquiera se les ha pasado por la cabeza pedir alcohol. Sí ha habido mucho humor sobre el asunto…

-El presidente Sebastián Piñera dijo que le habían pedido vino para celebrar el bicentenario…
-Sí, pero nadie piensa en eso seriamente. Esas cosas pasan por las cabezas de los que no están bajo 700 metros de tierra. Les hemos entregado lo que ellos han pedido, siempre que la tecnología lo permita, y se han adaptado… Todos los días nos conectamos para atenderlos, se comunican con sus familiares, leen periódicos (piden La Cuarta, un diario popular). Además, ellos funcionan con turnos mineros, donde cada uno tiene tares específicas. Trabajan mineramente, por así decirlo.

-¿Cuál es el plan para el día del rescate? Habrá un orden de salida…
-Fantasías tenemos muchas… Hay gente experta en rescate y tenemos protocolos de la NASA y de submarinos… Existe un trabajo entre los rescatistas y los propios mineros para discriminar y evaluar distintos aspectos. Uno es el entrenamiento de los mineros para soportar muscularmente un rescate de este tipo, mantener posiciones complejas, ejercicios de respiración… El orden de salida de los 33 se dará natural y fácilmente. La lista final se definirá el día antes o la misma mañana del rescate.

-Y al volver a la vida en la superficie, ¿qué pasará con ellos?
-Es su vida… todos volverán y volveremos a nuestra vida habitual. Habrá un proceso de adaptación. Ellos vivirán sus 15 minutos de fama. La vida les cambiará radicalmente, madurarán. Nosotros aún no los hemos sacado de la idea del rescate, ése es el único foco hoy.

-¿Les han comunicado la noticia del dinero que recibirían al salir (en principio, se han recolectado unos 10.000 euros para cada uno)?
-¿Para qué? Si aún no lo pueden gastar… Simplemente, no pueden.

-¿Y usted, personalmente, con qué se queda después de un día de trabajo con los mineros?
-Con que hoy es un día menos de encierro para todos y un día en que estamos cada vez más cerca del abrazo final…

http://www.intereconomia.com/noticias-gaceta/internacional/%E2%80%9C-angustia-mina-se-combate-liderazgo-disciplina-y-objetivos%E2%80%9D