Mientras preparaba el último número del Newsletter Profesionales por la Ética Day2Day,  el resumen de noticias internacionales, editado en inglés, y que enviamos a nuestros simpatizantes y colaboradores de todo el mundo, pensaba una vez más en cómo la buenas y malas noticias relativas a la libertad, el respeto a la dignidad de la persona y el valor de la familia se suceden igual que en una montaña rusa. Pasa siempre, unos meses se llena el boletín buenas noticias y parece que todo marcha y al mes siguiente, tienes que contar los palos que nos han dado. O mezclar las dos cosas en el mismo Newsletter.

Y así andamos, con un tira y afloja permanente, en batalla continua, como cada uno de nosotros consigo mismo. Y es que así es la vida y el mundo y por eso no vale aquello de deprimirse mogollón viendo cómo está todo y tirar la toalla, ni tampoco sirve pensar que no pasa nada, que al final todo irá bien, y tumbarse a ver pasar la vida.

En unos días estaremos muchos de vacaciones. Y seguramente tendremos tiempo para darle vueltas a las cosas, para charlar con amigos y familia, y es posible que esas conversaciones y ratitos tranquilos nos ayuden a tomar algunas decisiones acerca de nosotros mismos, de cómo organizarnos el curso que viene, en qué miembros de la familia hay que poner más atención o a qué me voy a apuntar o voy a apuntar a los niños.

Pues no te olvides de incluir en esas decisiones tu granito de arena al bien común, porque aunque siempre, inevitablemente, las buenas y malas noticias se sucedan, la batalla hay que darla, o sólo tendremos derrotas. Y el panorama no es precisamente alentador, ni en España ni en Europa ni en ningún lugar del mundo. Hacen falta manos, apoyo sincero y comprometido, ideas, ilusión, recursos, crítica constructiva…. No tires la toalla ni te tumbes a ver pasar la vida. ¡Haces falta!

El próximo Newsletter será en septiembre, y volveré a recorrer las noticias de todo el mundo para seleccionar algunas, las más relevante o las más desconocidas, no lo sé, pero sé que serán buenas y malas y que, una vez más, pensaré en ti, en la falta que haces. O igual para entonces ya contamos contigo, ¿verdad?

Leonor Tamayo