Aversión a lo occidental y diversidad afectivo-sexual, materiales de apoyo a Ciudadanía editados por los sindicatos progubernamentales
 
Madrid, 23 de octubre de 2008. A estas alturas ya no puede sorprender a nadie la actualidad de la problemática social sobrevenida a partir de la imposición del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero del conjunto de asignaturas conocido como Educación para la Ciudadanía. Han sido muchos los padres, expertos en educación, juristas, historiadores, filósofos y creadores de opinión que han escrito diariamente posicionándose sobre esta materia. Como es sabido, en la polémica sobre el Área Educación para la Ciudadanía los sindicatos UGT y CCOO se han alineado, entusiastas, con el Gobierno.
 En ese sentido, y a pesar de que Educación para la Ciudadanía no se introducirá en los cursos de Primaria hasta el curso 2009-2010, el sindicato UGT (sección FETE, Federación Española de Trabajadores de la Enseñanza) ha editado un libro de apoyo al Área Educación para la Ciudadanía titulado Mi Escuela y el Mundo, solidaridad, educación en valores y ciudadanía, está dirigido a alumnos entre 6 y 11 años. El profesor Miguel Ángel Ortega, de Profesionales por la Ética de Madrid, ha desentrañado algunas claves ideológicas del libro. Entre ellas destaca la aversión a lo occidental y la pretensión de “hacer bueno” todo lo ajeno a Europa, como se refleja en las siguientes citas textuales:
 ·         En África conviven distintas religiones como el Islam- una religión de paz- y el Animismo. En cada rincón de África, en las ciudades, la selva o el desierto hay escuelas para los niños y las niñas.
·          Los europeos quisieron hacerse con estos tesoros (oro, marfil…). ¡Y no se les ocurrió nada mejor que robarlos y hacer prisioneras a las personas, convirtiéndolas en esclavos y llevándoselas a Europa y América!
·         Europa no es más que una península de Asia.
·          Cuando el libro aborda la historia de América del Sur, se afirma: cuando llegaron los españoles…les sorprendió todo lo que los indios sabían de astronomía, matemáticas…pero no iban en son de paz…y como estos pueblos, a los que llamaban indios, no tenían armas de fuego para defenderse, fueron derrotados por unos seres extraños, blancos y barbudos, que llegaron de lejos, atravesando los mares…Cierra los ojos…¿Lo imaginas?
Por último, y aunque resulte insólito para alumnos de 11 y 12 años, el libro editado por UGT incluye la promoción del lobby homosexual.  Así, el grupo de protagonistas regresa a Europa después de un viaje por el mundo y, viajando en barco, se encuentran con un barco pirata con bandera del arcoíris, la característica de los grupos de presión homosexuales. (Se adjunta imagen).


Para Miguel Ángel Ortega, resulta llamativa la ausencia de referencias cristianas a favor de religiones como el islam o el animismo y la sutil referencia a los lobbies homosexuales. También destaca la dicotomía entre lo bueno (África, América del Sur antes de llegar los europeos) y lo negativo (Europa, los europeos). «Todo ello», según Ortega, «con objeto de adoctrinar a los niños ocultando la verdad con una intención claramente ideológica».
El otro sindicato progubernamental, CCOO, también ha editado materiales de apoyo para el Área de Educación para la Ciudadanía. Es el caso de la publicación El amor y el sexo no son de un solo color. Guía sobre diversidad afectivo-sexual para adolescentes, editado por la Federación de Enseñanza de CCOO y algunos conocidos lobbies homosexuales.  En esta Guía se explica a los adolescentes que, así como existen personas blancas, negras, con pelo corto o largo, «algunos somos heterosexuales y otros gays, lesbianas o bisexuales». Igualmente, se explica a los jóvenes en qué consiste ser heterosexual, homosexual, bisexual o transexual. La Guía de CCOO viene acompañada de ilustraciones explícitas como dos chicos compartiendo cama o besándose. (Se adjuntan imágenes).


Fabian Fernández de Alarcón, secretario general de Profesionales por la Ética, explica que incluir la diversidad afectivo-sexual en la escuela (como pretenden las asignaturas de Educación para la Ciudadanía) implica una toma de postura ideológica muy definida. Fernández de Alarcón asegura que «introducir en la educación supuestos valores que no están en la Constitución atenta contra los derechos fundamentales de los padres».