DibujoSigo con los discursos, mensajes y homilías de Benedicto XVI en Reino Unido. Ahora me he detenido en la homilía pronunciada el mismo día de su llegada durante la Misa celebrada en Bellahouston Park (Glasgow) y, concretamente, en la afirmación de que «la religión es en realidad garantía de auténtica libertad y respeto, que nos mueve a ver a cada persona como un hermano o hermana». Desde esta premisa, el Papa llama a los fieles católicos escoceses a trabajar por el bien común ejerciendo la caridad política:

Os invito particularmente a vosotros, fieles laicos, en virtud de vuestra vocación y misión bautismal, a ser no sólo ejemplo de fe en público, sino también a plantear en el foro público los argumentos promovidos por la sabiduría y la visión de la fe. La sociedad actual necesita voces claras que propongan nuestro derecho a vivir, no en una selva de libertades autodestructivas y arbitrarias, sino en una sociedad que trabaje por el verdadero bienestar de sus ciudadanos y les ofrezca guía y protección en su debilidad y fragilidad. No tengáis miedo de ofrecer este servicio a vuestros hermanos y hermanas, y al futuro de vuestra amada nación.

Reino Unido no es España pero el llamamiento a los laicos católicos a hacerse presentes en el foro público es universal. En ese sentido, creo que los españoles tenemos que ser más conscientes de nuestra responsabilidad y libertad en la vida pública, social y política. Sin escudarnos, como adolescentes, en que estamos a la espera de los obispos nos digan lo que tenemos que hacer (como si no hubieran animado año tras año a los católicos a actuar); o tomar como pretexto lo mal que lo hacen los del grupo de al lado, a los que criticamos con superioridad porque son demasiado activos, o demasiado guerreros. O porque no hacen las cosas como nosotros las haríamos. (Les recomiendo, por cierto, un reciente e interesante artículo de Mariano Bailly- Bailliere Torres-Pardo).

Humildemente, Profesionales por la Ética lleva casi dos décadas siendo una realidad civil de inspiración cristiana y vocación de presencia pública. Ayer mismo se llevó a cabo una importante renovación de su Junta Directiva que, con la ayuda de Dios, dará fruto abundante. Con un estilo determinado que no aspira a ser excluyente ni mejor ni peor que otros. Pero es el que libremente hemos elegido para seguir siendo una iniciativa de servicio.

Teresa García-Noblejas