Si hace unas semanas nos congratulábamos en esta misma página del discurso de la ministra holandesa de Salud en el que abogaba por unos «protocolos más estrictos» para la eutanasia (ver ¿Hacia una rectificación de la eutanasia en Holanda?),  ahora las buenas noticias llegan de Bélgica, otro de los países más emblemáticos en la expansiva aceptación legal de esta gravísima violación de la vida humana y su dignidad, pionero además en su extensión a los menores de edad.

En efecto, toda la prensa informa desde ayer del caso del preso belga Frank van Den Bleeken, cuyo suicidio asistido, admitido por un tribunal local, estaba programado para el próximo 11 de enero y que ahora ha sido paralizado por decisión de los médicos. El MInisterio de Justicia ha aceptado dicha decisión y, según informa la prensa, promoverá un plan para desarrollar en Bélgica «capacidades concretas de acogida» que sirvan de alternativa a la opción por el suicidio asistido que, desde que Van den Bleeken recibió autorización, había sido solicitada por otros quince presos.

En español puede ampliarse esta información en la noticia del diario La Razón Médicos belgas deniegan la eutanasia a un preso condenado por violación.

(En la imagen Frank Van Den Bleeken. Foto Getty, diario Mirror de UK)