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El fallo ha sido dictado en fecha 16 de diciembre, por el Tribunal de Estrasbrgo en el caso A.B. and C. v. Irlanda (Caso nº 25579/05) y en él se reconoce expresamente la protección del «derecho a la vida del no nacido» (§ 233), tal y como se lleva a cabo en la ley irlandesa, basada, según afirma la sentencia «en la profunda visión moral del pueblo de Irlanda respecto a la naturaleza de la vida» (§ 241).

Descargar el texto completo de la sentencia de la Gran Sala del TEDH de 16/12/2010 en el caso A.B. and C. v. Irlanda (en inglés).

Descargar el texto completo del análisis legal del caso A.B. and C. v. Irlanda realizado por el ECLJ y otras dos entidades provida (11/09/2009)  (en inglés).

Descargar el texto completo de las alegaciones escritas en el caso A.B. and C. v. Irlanda del ECLJ (14/11/2008) (en inglés).

Este fallo ha sido acogido con satisfacción  por parte del European Centre for Law and Justice (ECLJ), que actuó en el proceso como amicus curiae. No obstante, Grégor Puppinck, director del ECLJ, ha expresado su firme rechazo de otro aspecto de la sentencia que, a su juicio, carece de justificación: la premisa, sentada en el propio fallo, de que la Constitución irlandesa permite el aborto en su artículo 40.3.3. De acuerdo con la literalidad de dicho precepto, aprobado en el referéndum celebrado en 1983, en absoluto se reconoce ningún derecho al aborto. Para el Dr. Puppinck resulta evidente que la interpretación auténtica de la Constitución de Irlanda no corresponde al TEDH de Estrasburgo sino al Tribunal Constitucional de Irlanda.

El Tribunal, después de rechazar las demandas dos de los recurrentes, se ha focalizado en la situación específica de la tercera recurrente cuya fundamental queja era «la falta de prodedimientos accesibles y eficaces en Irlanda para permitirla establecer su cualificación para llevar a cabo un aborto legal en Irlanda (de conformidad con la aplicación del Artículo 40.3.3 de la Constitución)». Esta recurrente estaba en tratamiento por cáncer. «Estaba confusa y preocupada por los riesgos para su salud y su vida y para el feto s continuaba con el embarazo y reclamó que no pudo obtener un consejo claro. Por ello decidió abortar en Gran Bretaña». En su situación específica, concluye el Tribunal, basándose en su interpretación del artículo 40.3.3. de la Constitución irlandesa, «las autoridades fallaron en el cumplimiento de su obligación de asegurar a la tercera recurrente el respeto a su vida privada al carecer de una legislación de desarrollo o régimen regulatorio que contemplase un procedimiento accesible y eficaz con arreglo al cual la tercera recurrente pudiera ser calificada  para un aborto legal en Irlanda de acuerdo con el Artículo 40.3.3 de la Constitución. En consecuencia, el Tribunal falla que ha habido una violación del Artículo 8 de la Convención» (§ 267-268). Dicho artículo se refiere al derecho al respeto a la vida privada.