En estas semanas se ha reabierto en Estados Unidos el debate sobre el suicidio asistido. El motivo es que la joven Brittany Maynard, que padece un tumor cerebral, ha anunciado que va a poner fin a su vida el próximo 1 de noviembre en el estado de Oregón, donde legalmente puede aplicarse esta forma de homicidio.

Este caso ha dado lugar a un debate radiofónico en el programa Buenos Días Canarias, de Radio Televisión de Canarias, entre María Paez, representante de Vida Digna, una iniciativa de Profesionales por la Ética, y el Doctor Luis Montes, presidente de la Asociación por el Derecho a una Muerte Digna.

Los argumentos utilizados por la representante de Vida Digna para oponerse a la legalización de la eutanasia y el suicidio asistido son los siguientes:

– Brittany Maynard está viviendo un drama, no entramos a juzgar su conciencia, pero debemos dejar claro que el debate está en si la ley debe permitir (y la sociedad tolerar) el suicidio asistido y la eutanasia o si, por el contrario, se debe proteger la vida promoviendo el cuidado y el acompañamiento del paciente hasta el final.

-Vida Digna trabaja por una sociedad y una legislación que acompañe al enfermo, le evite el dolor y le haga sentir que es valioso y que su vida, aun en la enfermedad, la discapacidad o la vejez, vale la pena.

-La legalización del suicidio asistido transmite un mensaje letal a la opinión pública: si tu vida carece de sentido, es mejor eliminarla; en realidad, ni tu ni tu vida nos importa así que acaba con ella cuanto antes; estas enfermo y cuestas dinero y nos quitas tiempo, pon fin a tu vida y acabaremos con los problemas.

-Nosotros no compartimos los mensajes que conlleva la legalización del suicidio: frente a la intención de poner fin a la propia vida queremos transmitir que hasta el final, con acompañamiento y cuidados paliativos, la vida merece la pena y que la ley y el sistema social y sanitario te lo garantiza.

-No vivimos en una isla desierta: lo que hacemos para bien y para mal es ejemplo y referente para otros. Si ponemos fin a nuestra vida estamos despreciando a nuestro entorno, a nuestra familia y amigos, a los que les decimos, aunque sea sin palabras, que no nos importan.

-Un argumento para legalizar el suicidio asistido es la libertad individual. Ese argumento es cínico porque con él podríamos justificar, por ejemplo, la libertad de una mujer para ser maltratada o de un joven para ser sometido a abusos o vejaciones. La libertad individual evidentemente es un valor pero no la podemos separar de la dignidad de la persona y de la solidaridad a la que todos, incluidas las leyes y el ordenamiento jurídico, estamos obligados.

Paez ha denunciado igualmente que las leyes autonómicas de «muerte digna», que teóricamente garantizan los derechos de las personas al final de la vida, incluyen prácticas eutanásicas. Como ejemplo ha citado el caso de Ramona Estévez, una mujer que murió porque su familia, con el amparo de la ley andaluza de muerte digna, decidió privarle de la sonda nasogástrica que le permitía alimentarse.

El audio del debate se puede escuchar en este enlace, son 20 minutos pero merecen la pena: pinchar aquí.

Para una explicación completa del caso de Brittany Maynard: pinchar aquí.