Querido amigo y simpatizante de Profesionales por la Ética,

Momentos difíciles, momentos oscuros y de gran incertidumbre, momentos de llorar y sufrir con los que sufren.

Momentos también de ver la grandeza de lo pequeño, de redescubrir nuestra familia y disfrutar de lo sencillo.

Momentos de valorar la generosidad, entrega y heroísmo de tantos.

Momentos para acercarnos más a Dios y vivir acurrucados en sus brazos, confiando.

Momentos de reflexión y de, quizá, poner el contador a cero.

Nosotros también lo estamos haciendo. Reflexionamos, compartimos y sufrimos. Y estos momentos nos sirven para volver a reafirmarnos en nuestra misión y en ese papel que tenemos en la sociedad.

Hace unas semanas, cuando esta tragedia empezó, estábamos trabajando para frenar la Proposición de Ley de regulación de la Eutanasia. Seguimos en ello porque queremos evitar una tragedia aún mayor que la pandemia. Y es que no es verdad que exista una «demanda social». En este momento estamos colaborando como podemos en la atención a nuestros mayores, elaborando y distribuyendo máscaras protectoras en residencias.

Hoy nos estamos volcando con nuestros mayores, ésos a los que dentro de unos meses la ley permitirá eliminar sin más. Hoy aplaudimos cada día a los médicos y enfermeros que están arriesgando sus vidas por sanar a los miles de contagiados y salvar de la muerte a los más vulnerables. Cuánta contradicción, cuánta ideología que destroza a la persona.

Querido amigo – sí, amigo aunque quizá nunca nos hayamos visto pero llevamos luchando juntos y compartiendo ideales mucho tiempo-,  estamos viviendo momentos que quedarán grabados en el corazón, muchos malos pero también buenos. Estamos viviendo días que pueden suponer un antes y un después en la vida de muchas personas.

Te pido que no dejes pasar estos días sin reordenar tu corazón, sin mirar con ojos nuevos a tu familia, sin acercarte a los que están solos y están llorando la pérdida de un ser querido sin haber podido acompañarle en sus últimos momentos, sin poder velarle.

Te pido que no dejes pasar estos días sin volver tu mirada a los que te rodean. Y que el dolor que vemos o sentimos, la generosidad de tantos y la heroicidad de muchos, cambie tu corazón.

Recibe un fuerte abrazo de todo el equipo de Profesionales por la Ética,

 

Leonor Tamayo

Presidente.