«Los discursos compasivos son la cara amable de la eutanasia, pero su verdadero rostro se ha visto en el Reino Unido: según ha denunciado un neurólogo, unas 130.000 muertes al año podrían ocultar prácticas eutanásicas, con el objetivo de liberar camas. En un contexto de crisis económica y ética, las iniciativas a favor de la eutanasia se multiplican».

Con esta impresionante denuncia comienza el excelente reportaje que, firmado por María Martínez LópezAlfa y Omega dedica esta semana a la «ofensiva global a favor de la eutanasia», que tiene en estos momentos escenarios abiertos en países como el Reino Unido, la Francia del nuevo presidente Hollande, o Canadá.

En España, recuerda también la periodista, «aunque el Gobierno de Zapatero retrasó tanto su ley de muerte digna que ésta quedó sin aprobar, los socialistas sí incluyeron sus principales propuestas en dos leyes autonómicas. Las normas aprobadas en Andalucía en 2010 y en Aragón en 2011 contemplan -incluso como un derecho– la sedación terminal en todos los casos, y también la muerte por desnutrición y deshidratación de los enfermos».

Debe tenerse en cuenta asimismo, como ha venido denunciando en las últimas semanas Profesionales por la Ética, que la ofensiva proeutanásica no se ha detenido en España. Según afirma Alfa y Omega, «una propuesta similar (a las de Aragón y Andalucía) se va a tramitar, próximamente, en el Parlamento vasco. El PSOE no se olvida de este último eslabón de su programa, y lo recordó pocas semanas después de perder las elecciones, cuando presentó en el Congreso una proposición de ley, sabiendo que iba a ser rechazada».

La viñeta de Luc Tesson (www.dessinateursdepresse.com/ y www.alliancevita.org, traducida por AyO) que acompaña estas líneas no puede resultar más expresiva respecto a la formidable manipulación del lenguaje y los sentimientos en los que se basa la ofensiva internacional proeutanasia. La provocación de la muerte voluntaria, por acción o por omisión, de los más débiles en la fase final de la vida se presenta, tal y como denuncia el reportaje de AyO, «como algo compasivo y humanitario».

«Pero la verdadera cara de la eutanasia  -concluye María Martínez-, visible en los países que ya la han aprobado, es otra. El caso más sangrante es el de Holanda, que la legalizó en 2002. Aunque se prometió que se restringiría a casos muy concretos, ya se aplica a pacientes con demencia leve, y los médicos han dado luz verde para admitirla también en personas con problemas de visión, oído o movilidad, que sufran soledad, o que no tengan medios económicos. En Suiza, un cantón ha aprobado que se aplique el suicidio asistido también en residencias».

Leer el texto completo del reportaje «La guadaña asoma» de María Martínez López (Alfa y Omega, 12/07/2012).

Para más información sobre la prevención de la legalización de la eiutanasia y el suicidio asistido, ver la documentación de la campaña Vida Digna de Profesionales por la Ética, pinchando aquí.