Además de todos los argumentos lógicos contra la injusta sentencia del TC y a favor del matrimonio natural, que se basan en la simple observación y aceptación de la Naturaleza y sus leyes, en el sentido común, en la protección de los niños y de la familia, añado aquí algunas reflexiones adicionales:

  • Evolución política hasta llegar a la sentencia: es claro que la ideología de los políticos predominantes en el PP ha evolucionado en los últimos ocho años desde el respeto a la ley natural hacia el relativismo moral y la ideología de género. Con sus manifestaciones, sus actuaciones y sus decisiones, los políticos más influyentes en ese Partido, en el Gobierno y en la Justicia (tales como Rajoy, Gallardón, Alonso, Arriola y Villalobos, Cospedal, Botella, Lasalle, Oyarzábal, Feijóo, Cifuentes, Vela, Sánchez-Camacho, Mato, Torres-Dulce,…) vienen demostrando que aceptan y ratifican el proyecto ideológico (PZ o Proyecto Zapatero) del Gobierno anterior. Su posición respecto al aborto, educación sexual, familia…, ahora coincide en lo esencial con la de los demás partidos.

 

  • El PP, con su mayoría absoluta no ha modificado la proporción de ideologías e intereses en la composición del TC.

 

  • Que el TC haya tardado 7 años en emitir esta sentencia (tardaron unas horas en legitimar a ETA como partido político) rebasa todos los límites del cinismo, de la perversión y de la falta de respeto de un tribunal con la sociedad. Ha conseguido que haya habido muchos casos de «matrimonios» homosexuales para dificultar la vuelta atrás, ha permitido que los políticos del PP evolucionaran ideológicamente y ha facilitado que la propaganda a través de los medios y la educación haya debilitado las convicciones morales de la sociedad, sobre todo de los jóvenes.

 

  • El sofisma de Gallardón es evidente: «Como la sentencia dice que la ley anterior es constitucional, no sólo la acato, sino que no la puedo cambiar». Si eso fuera cierto, ningún Gobierno podría cambiar ninguna ley anterior porque todas son constitucionales.

 

  • Los miembros del TC que han rechazado el recurso no interpretan la Constitución, que es su misión, sino que la cambian torticeramente a su capricho basándose en que «la sociedad ha cambiado». Por tanto, por poner un ejemplo, «como la sociedad ha evolucionado hacia una mayor corrupción económica, la Constitución debe aceptar que los delitos económicos dejen de ser delito».

 

  • Permite que haya matrimonios entre familiares directos. Y también los matrimonios múltiples.

Enrique Díez Coelho