La dinámica plataforma cívica Argentinos Alerta ha lanzado una campaña, de amplia repercusión pública, con el propósito de que la ciudadanía se dirija al Ministro de Educación para pedir la retirada del material escolar de contenido pornográfico que, desde la propia administración educativa, se está distribuyendo en las escuelas de Argentina.

El caso estalló primero en Mendoza, y luego han llegado a Córdoba y San Luis con gran cobertura tanto por la prensa local como nacional por el alto voltaje erótico de los polémicos libros, en los que pueden verse numerosas escenas en las que se banalizan las relaciones humanas, se degrada la autoridad y se propicia un vocabulario propio de la marginalidad.

Como explican desde Argentinos Alerta, en los libros se pueden leer contenidos que atentan directamente contra la dignidad de la mujer como «a las mujeres y a los gorriones hay que cagarlos a gomerazos». No faltan tampoco escenas de zoofilia (¡y hasta necrofilia!) en la que puede verse a un hombre copulando con una oveja.

Sin embargo, el ministro Sileoni defendió las obras y dijo que tienen «calidad literaria». En un comunicado sostuvo que los textos «han sido incorporados al Operativo Nacional de Entrega de Libros» y expresó que fueron «seleccionados y aprobados por una Comisión Asesora Federal del Operativo en el año 2010».

La propuesta de carta que Argentinos Alerta ha preparado para que los ciudadanos puedan enviársela directamente al Ministro de Educación, dice los siguiente:

He tenido conocimiento por la prensa del nuevo «material escolar» enviado a las escuelas de todo el país para la «educación» de nuestros adolescentes. Quiero advertirle que esos libros escolares en donde se hace apología de la violencia, la droga, la necrofilia y la zoofilia, pueden ser catalogados de corrupción de menores. Por otra parte, resulta incompatible con el principio de igualdad y respeto de las mujeres algunos comentarios de los polémicos libros donde podemos leer cosas tales como que “a las mujeres y a los gorriones hay que cagarlos a gomerazos”.

Por todo esto le pido que retire los libros inmediatamente de las escuelas y que deje de enviarlos ya mismo. Un solo ejemplar podría ser extraordinariamente peligroso para la salud mental, psicológica y afectiva de nuestros niños y adolescentes.

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