christian_refugee_child_syriaMás de 12.000 personas de toda España aparecen ya como primeros firmantes de la declaración “Por la libertad religiosa en el mundo”. Promovida por el grupo impulsor de la Carta de Bienvenida de la sociedad civil española a Benedicto XVI, ambas iniciativas quieren ser una expresión de solidaridad, cercanía y apoyo a todas las víctimas de la intolerancia, de las agresiones y de la persecución  por motivos religiosos.

La Fundación Universitaria San Pablo CEU, Ayuda a la Iglesia Necesitada y el Grupo del Partido Popular Europeo en el Parlamento Europeo, organizan el jueves, 16 de diciembre, a las 19:30 horas, el acto “Cristianos Perseguidos: La realidad de Irak” con las intervenciones de: Monseñor Basile Georges Casmoussa, Arzobispo de la Iglesia Católica Siriaca de Mosul y de Monseñor Shaba Matoka, Arzobispo de la Iglesia Católica Siriaca de Bagdad.  Este acto, que se cerrará con la lectura de la declaración “Por la libertad religiosa en el mundo”, se celebrará en el Aula Magna de la Universidad CEU San Pablo (C/ Julián Romea 23, Madrid). Antes de la celebración del acto, a las 18:00 horas, se celebrará una Rueda de Prensa en la que también participarán los dos Arzobispos.

En nuestro blog, Cristianos: el genocidio silenciado.

Para firmar la declaración ‘Por la libertad religiosa en el mundo’: www.cristianosoriente.com

Descargar el texto de la declaración ‘Por la libertad religiosa en el mundo’.

Entre los primeros 12000  firmantes de la referida declaración hay representantes de diversos sectores sociales: líderes de asociaciones civiles, miembros de Reales Academias, periodistas, científicos, catedráticos, diplomáticos, empresarios, políticos, etc. Como el Ex Presidente del Gobierno y Presidente de FAES,  José María Aznar; el Vicepresidente de la Comunidad Judía de Madrid, David Hatchwell; el periodista, escritor y académico, Luis María Anson; el ex jugador del Baloncesto y médico del Real Madrid, Alfonso del Corral; el abogado Adolfo Suárez Illana; la ex presidenta del PP en el País Vasco, María San Gil; la periodista Cristina López Schlichting; los eurodiputados Jaime Mayor Oreja y Concepció Ferrer; los académicos Juan Velarde Fuertes, Julio Iglesias de Ussel y Rafael Navarro Vals; los diputados Jorge Fernandez Díaz, Eugenio Nasarre e Ignacio Cosido; el senador Luis Peral; el ex presidente del Tribunal Constitucional, Jiménez de Parga; la alcaldesa de Lizarza, Regina Otaola; el Magistrado Jose Luis Requero; el presidente de Hazte Oír, Ignacio Arsuaga; la ex diputada del PSOE, Mercedes Aroz; y los escritores César Alonso de los Ríos, Ignacio Sánchez Cámara,  Amalia Gómez y  José Jiménez Lozano, entre otros.

DECLARACIÓN POR LA LIBERTAD RELIGIOSA EN EL MUNDO

El pasado 31 de octubre, mientras se celebraba la misa dominical en la iglesia católica de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro de Bagdad, un terrible atentado acabó con la vida de cincuenta y ocho fieles allí congregados, incluidos tres sacerdotes. Aquella trágica masacre fue un aldabonazo que abrió los ojos de muchas personas  sobre la situación en que viven las minorías cristianas en diversos países de Asia y África. Porque desgraciadamente el atentado de Bagdad no fue un hecho aislado.  Las Naciones Unidas han afirmado que “muchos cristianos están en el punto de mira de ataques sistemáticos”. Son, en efecto,  millones los cristianos que están sufriendo la intolerancia y violaciones continuas del ejercicio de su libertad religiosa. Nadie podría pensar  que en el comienzo del siglo XXI esté teniendo lugar  un éxodo de personas y grupos  de grandes proporciones por motivos religiosos. Y este trágico fenómeno se está desarrollando en medio de un muro de silencio, como si la libertad de creencias no nos afectara y concerniera a todos.

Constatamos, con grave preocupación, que la libertad religiosa está siendo objeto de  agresión en los últimos años desde distintos flancos, con creciente virulencia en algunas partes del mundo. A veces se trata de mayorías que imponen su concepción de la vida a las minorías y pretenden eliminar el disentimiento. Otras veces se trata de minorías intolerantes que tratan de imponer a la mayoría un espacio público del que se hayan extirpado las expresiones de religiosidad vivas en una sociedad. Nadie puede pretender que la práctica religiosa quede limitada al ámbito privado.

Ante esta realidad, los abajo firmantes:

  1. Queremos, ante todo, expresar nuestra solidaridad, cercanía y apoyo a todas las víctimas de la intolerancia, de las agresiones y de las persecuciones  por motivos religiosos, sea cual sea el credo que profesen. El mundo que proclama la libertad como patrimonio común de la humanidad no puede  abandonar a su suerte a quienes están sufriendo la violencia, coacción o discriminación por motivos religiosos.
  2. Manifestamos que la libertad de religión y de creencias es una libertad esencial y un bien precioso para cualquier sociedad, como proclama el artículo 18 de la Declaración Universal  de Derechos Humanos.
  3. Hacemos un llamamiento a todas las instituciones públicas, organizaciones sociales y personas  en general para adoptar una conducta de defensa activa de la libertad religiosa, al ser uno de los pilares en que deben basarse la paz, la justicia y la libertad en el mundo.
  4. Instamos  a impulsar en el ámbito internacional  iniciativas encaminadas a promover la libertad religiosa y de creencias de todos, personas y grupos, mayorías y minorías, sea cual sea su actitud ante la religión, así como a eliminar toda forma de intolerancia y discriminación por razón de las propias creencias.