Alicia Rubio, responsable del Área de Educación de Profesionales por la Ética, participó el pasado jueves como ponente en el encuentro de asociaciones y representantes cívicos organizado por el parido político VOX para debatir la aplicación de la controvesrtida «Ley de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género», aprobada por el Gobierno de Zapatero en diciembre de 2004.

Junto a Rubio intervinieron, entre otros, Rocío Monasterio (Comité Político de VOX. Asuntos Sociales), José Luis Sariego (Abogado de familia y mediador), Mayte Disdler (Asociación de Segundas Mujeres e Hijos por la Igualdad), Francisco Serrano (exMagistrado), Antonia M. Carrasco (Asociación de Mujeres contra la Violencia de Género) y José Ignacio Gómez León (SOS Papa España, Asociación pro Derechos del Niño).

La intervención de la representante de Profesionales por la Ética estuvo dedicada al tema «Ideología de Género. Análisis y consecuencias para la sociedad», a través del cual trazó la relación entre los aspectos más polémicos de la mencionada Ley y los postulados radicales de la llamada «ideología de género», constructo acientífico sobre la naturaleza humana que afirma que no existen hombres y mujeres naturales sino que son fruto de la educación y las convenciones sociales.

Tras repasar los presupuestos teóricos de esta ideología, subrayó que se trata de «una concepción vengativa y victimista de la sexualidad por la que se culpa a los hombres de los condicionantes biológicos de la mujer (la maternidad) y se creaban colectivos ‘ancestralmente agraviados’ a los que hay que resarcir», lo que ha derivado en «una forma extraordinaria de conseguir fondos, poder y un negocio de enormes proporciones».

Rubio denunció también de manera específica las distintas técnicas de manipulación que los ideólogos del género han utilizado a partir del «asalto» a los organismos internacionales para imponer a la opinión pública, de forma totalitaria e intolerante, sus prejuicios ideológicos e impulsar la generación de «neoderechos» que carecen de base real. Unos «neoderechos» que están cercenando la igualdad de todos los ciudadanos ante la ley, que destruyen el principio básico de presunción de inocencia y que ponen en cuestión derechos humanos fundamentales relativos a la vida o la libertad de pensamiento y expresión.

Finalmente, Alicia Rubio hizo un balance de las letales consecuencias que la actual ofensiva de la Ideología de género está teniendo para hombres, mujeres y menores, así como en el desarrollo de la institución familiar.