Agustin LosadaLa reciente resolución de un Juez Federal de Estados Unidos por la que se paraliza la aplicación de fondos públicos a la investigación de células madre procedentes de embriones humanos ha abierto nuevamente el necesario debate sobre esta línea de trabajo, cuestionable desde los puntos de vista ético y científico y para la que existen alternativas más razonables y útiles.

Agustín Losada, Máster en Bioética, Director del Banco de Células Madre Umbilicales Vidacord y asesor de Profesionales por la Ética, escribe hoy sobre este tema en el diario La Razón, refiriéndose además a la situación de la investigación con embriones en España.

El mismo diario publica hoy un interesante reportaje, firmado por M. Carbonell y P. Rodríguez, sobre las implicaciones del fallo judicial norteamericano y el futuro del programa de Obama.

Profesionales por la Ética se ha pronunciado también públicamente sobre esta noticia, felicitándose por el avance que supone para la protección de la vida humana en todas sus fases e instando a los científicos a centrarse en el trabajo con células adultas, que no implican la destrucción de embriones.

Transcribimos a continuación el texto íntegro del mencionado comentario de Agustín Losada, que lleva por título «Intereses económicos».

Leer el reportaje «La investigación con embriones humanos le sale rana a Obama» (La Razón, 25/08/2010).

Leer «Investigación con embriones humanos» de Agustín Losada (Religión en Libertad, 26/08/2010)

INTERESES ECONÓMICOS

Agustín Losada

Máster en Bioética y Director del Banco de Células Madre Umbilicales Vidacord

(La Razón, 25/08/2010)


En España, la Ley de Técnicas de Reproducción Asistida y la de Investigación Biomédica autorizan que los embriones sobrantes puedan usarse para investigación. También está autorizada la clonación humana con fines terapéuticos. La Comisión Nacional de Reproducción Asistida ha autorizado ya varios casos de selección preimplantacional de embriones, con el fin de descartar a los enfermos o no-compatibles con un hermano enfermo para el que servirá de donante.


No hay, sin embargo, ningún ensayo clínico autorizado en nuestro país con embriones humanos sobrantes de fecundación in vitro o clonados, debido a los estrictos controles de seguridad que se exigen, y que las células embrionarias humanas no logran alcanzar.
Resulta difícil comprender la fijación de algunos, como el ex ministro de Sanidad Bernat Soria, por fomentar la investigación con embriones, que está siendo abandonada en todo el mundo como herramienta para la terapia celular, a favor de las células madre adultas. Además del problema ético que plantea destruir seres humanos, las células embrionarias, al dividirse sin el control del útero materno, no frenan su desarrollo, sino que se multiplican rápidamente, porque son intrínsecamente carcinogenéticas y difíciles de instruir para producir únicamente un tipo de célula. Aunque pudieran curar inicialmente el órgano dañado, terminarían causando un tumor. Este problema no lo plantean las células adultas, mucho más fáciles de utilizar y dirigir.


En todo el mundo hay en desarrollo sólo seis estudios con células embrionarias, en EE UU e Israel, todos no iniciados excepto uno, que acaba de conseguir la aprobación de la FDA para iniciar el ensayo clínico, cuyo objetivo de confirmar que la terapia no es peligrosa. Por contra, de los 3.045 ensayos clínicos con células adultas o inducidas –adultas devueltas a su estado «embrionario»– que hay en el mundo, 76 de ellos están ya en fase IV avanzada de ensayo clínico. Es evidente que la razón por la que algunos se empeñan en investigar con embriones reside puramente en los intereses económicos. La producción de células inducidas no sólo consigue resultados superiores a la que prevé el uso de embriones, sino que se fundamenta en técnicas totalmente nuevas, que escapan al control de las patentes que actualmente explotan el uso de células madre embrionarias.

http://www.larazon.es/noticia/448-intereses-economicos-por-agustin-losada