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Se ha presentado en Madrid el Manifiesto de la Plataforma Profesional de Farmaceúticos, que cuenta con la adhesión de 2.835 farmaceúticos y 2.000 profesionales de otros sectores. 21 asociaciones, entre las que se encuentra Profesionales por la Ética, apoyan la iniciativa.

Para descargar el texto completo del Manifiesto: pinchar aquí.

Madrid, 5 de diciembre de 2009  (COPE, Telemadrid, La Razón y Redacción Profesionales por la Ética).- A raíz de la medida gubernamental por la que la llamada Píldora del Día Siguiente (PDS) se dispensa en España sin receta médica y sin límite de edad, ha surgido un amplio movimiento entre los profesionales de la farmacia para denunciar la irresponsabilidad que, por razones de ciencia y de conciencia, supone dicha medida. Dentro de las iniciativas, se ha presentado un Manifiesto en Madrid el pasado 3 de diciembre en el que se exigen diferentes medidas en relación con la comercialización sin receta de la píldora. Un asunto que toca directamente al sentido de la responsabilidad y a la conciencia de mucha gente.

Unos 2.835 farmacéuticos, más otros cerca de 2.000 profesionales sanitarios de otros sectores, reclaman en el Manifiesto que vuelva a ser necesaria la receta médica para dispensar la píldora del día. Lo ha presentado la Plataforma Profesional Farmacéutica, que está compuesta por unas 21 asociaciones de profesionales del sector y representantes de colegios farmacéuticos, entre ellos Profesionales por la Ética, el Foro Español de la Familia o Derecho a Vivir.

María Concepción Tros de Ilarduya, una de las portavoces de la Plataforma, aseguró en la emisora COPE que el manifiesto surgió a raíz del cambio del estatus de dispensación de la píldora del día siguiente con aplicación a partir del 28 de septiembre, de manera que un medicamento que hasta ese momento era dispensado con receta médica pasa a obviar la prescripción del facultativo. Y este es, precisamente, el detonante.

Hay, según Tros de Ilarduya, una ficha técnica del medicamento dirigida al personal sanitario que expone que «no se conoce el mecanismo de acción preciso del Postinor«. El prospecto dice que «Postinor podría funcionar para evitar la ovulación, fertilización y tener un efecto anti-implantatorio… se cree que Norlevo actúa…«. Queda demostrado que no se conocen con exactitud los mecanismos de acción precisos con lo que se deduce que el medicamento no es seguro, una información totalmente contraria a la que refleja el folleto informativo del Ministerio de Sanidad.

La Plataforma espera también que sean muchos los profesionales que se sumen al Manifiesto hecho público. José López Guzmán, farmacéutico comunitario y profesor de Legislación y Deontología Farmacéutica, ha denunciado también en la referida rueda de prensa, la «frivolidad» con que ha actuado Sanidad. En primer lugar, ha cambiado el «estatus» de la píldora del día siguiente, al poder venderse libremente en las farmacias, sin justificar dicha modificación como exige la legislación vigente.

«La Agencia Española del Medicamento no ha aportado ninguna evidencia científica, ello implica no sólo una irresponsabilidad sanitaria sino también una ilegalidad», ha sentenciado.

Por ello, exigió el retorno de la píldora a medicamento sujeto a prescripción médica hasta que «se aporten las suficientes pruebas que justifiquen su cambio de estatus y la protección jurídica a los farmacéuticos que, por motivos profesionales, no están dispuestos a dispensarla».

En cuanto a la dispensación a menores de 16 años sin consentimiento de sus padres, el portavoz de la Plataforma Profesional de Farmaceúticos calificó esta medida de «nueva irresponsabilidad» porque en la ficha técnica del producto se indica que «no es segura, ni existen estudios sobre las consecuencias para la salud ni sobre su uso reiterado en adolescentes».

Esta posibilidad, agregó, «implica un desprecio de la obligación y el derecho de los padres de velar por la salud de sus hijos».

Los farmacéuticos quieren que se retire el folleto elaborado por el Ministerio, donde se asegura, entre otras cosas, que el fármaco es «seguro» y que «no es abortivo», porque «implica un nuevo desprecio a la salud y al derecho a una información veraz de las usuarias».

Entienden que representa una «minusvaloración de la profesionalidad del colectivo farmacéutico» que se ve abocado a colaborar con «esta suma de frivolidades».

«Nos negamos a implicarnos en unas medidas cargadas de oportunismo y de interés político y económico», añadió López Guzmán, quien pidió»respeto» y «autonomía» para su profesión.

La Plataforma recordó al departamento que dirige Trinidad Jiménez de que se han «cuadriplicado» las ventas de la píldora, al reseñar que esta iniciativa no se justifica por el deseo de reducir el número de abortos ni las enfermedades de transmisión sexual. Ha señalado también que la dispensación gratuita en los centros de salud, antes de venderse sin receta en las farmacias, más bien ha derivado en todo lo contrario.

Si en 2001 se suministraron 160.000 píldoras poscoitales, en 2007 el número de ha elevado a 600.000; los abortos provocados han pasado de 69.858 en 2001, a 112.138 en 2007 y también se ha registrado un repunte en las enfermedades de transmisión sexual.

La experiencia de otros países, donde la píldora está sometida a «muchos más controles» que en España, es que tampoco se ha producido un descenso de las interrupciones del embarazo, concluyó López Guzmán

Por todos estos motivos, el Manifiesto solicita a la Administración sanitaria:

1.-La retirada del folleto distribuido a las farmacias.

2.- El retorno de la PDS a “medicamento sujeto a prescripción médica” hasta que se aporten las suficientes pruebas que justifiquen el cambio de estatus (Art. 19.2 de la Ley 29/2006).

3.- La protección jurídica a los farmacéuticos que por motivos de conciencia no están dispuestos a dispensar la PDS (Art. 16 CE, STS 20 abril de 2005,…)

Así mismo, solicita al Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos:

1.-La retirada del apoyo al folleto distribuido a las farmacias.

2.- El amparo y cobertura a los farmacéuticos que por motivos de conciencia no están dispuestos a dispensar la PDS (Código de Ética Farmacéutica del Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos, Art. 16 CE, STS 20 abril de 2005,…)