A raíz de los tweets que se han hecho públicos de nuestros, antes indignados y ahora claramente indignos, representantes públicos hemos descubierto tres cosas:

1º Que su humor es cruel y sin gracia y gustan de reírse del dolor ajeno.

2º Que son profundamente inmorales por lo expresado en el punto 1º e inmorales sofistas, puesto que, conscientes de que toda verdad puede tergiversarse (ya lo descubrieron los griegos hace 2.500 años), son capaces de justificar lo injustificable con argumentos de sonrojo.

3º Que son NAZIS. Eso ya lo sospechábamos pero ahora, y a raíz de muchas cosas que han salido a la luz, podemos decirlo con conocimiento de causa.

Por ello propongo que todos nos dirijamos a ellos como LOS NEONAZIS de PODEMOS.

Sabíamos que defendían muchas barbaridades que se encuentran en ese punto en que la ideología comunista se da la mano con los totalitarismos nacional-socialistas, concomitancias que son la razón por la que no llego a entender que, todavía hoy, haya gente que diga con orgullo «soy comunista», reconociendo que comparte y asume una ideología causante de millones de muertes, dolor e injusticia con rasgos semejantes a otra que puede lucir números semejantes de muertes, dolor e injusticia.

Hagamos un repasillo de las virtudes NEONAZIS de PODEMOS:

Son “eugenesicos”, les parece genial detectar y matar niños imperfectos en la tripa de sus madres. Para ellos son una carga para la sociedad y culpa de la madre si no lo mata.

2º Son «eutanásicos» y abogan por «leyes de muerte» que, donde se han implantado, ha supuesto la condena a muerte, sin su consentimiento, de los “innecesarios”, los considerados como que su vida no es digna de ser vivida, y empuja a los más débiles a optar por ella por presión social.

3º Son estatalistas de forma que el individuo debe perder su independencia y su identidad bajo un Estado “protector” y potente, dueño de todo y de todos.

4º Quieren imponer de forma totalitaria su ideología y no reparan en acciones violentas para conseguir sus fines. Y en justificarlas.

Utilizan la mentira y la propaganda de forma totalmente leninista como arma revolucionaria…o “goebbeliana” como arma de control de mentes.

Tienen un líder máximo, al que se supeditan y cuya efigie, al más puro estilo Che Guevara, llegó a ser su marca de mercado.

Y por si quedaba alguna duda:

Son antisemitas, se ríen del holocausto judío y desean su eliminación como raza. Oigan, igualito que Adolf Hitler.

Y no es sólo lo que han dicho nuestros representantes públicos, absolutamente impresentable, sino lo que han añadido sus seguidores, por si nos quedaba alguna duda sobre su nazismo ideológico, apelando a un hipotético «derecho a ser despreciables».

Veamos unas perlas:

«lo que más me gustaban eran los judíos. Muy fan de los judíos. Si están vivos no tanto»

«Hitler era un cabrón por cargarse judíos y un cutre por no acabar el trabajo. Ahora mira lo que pasa»

¿ Que sería más apropiado, acabar con todo Israel, o sólo con los judíos»

Seguro que algunos de ustedes pueden añadir más concomitancias y más frases despreciables surgidas del odio y la miseria de estos tipejos. Les invito a hacerlo para que todos veamos mejor el «paisaje» que nos rodea.

Con la dignidad humana supeditada a intereses mercantilistas (ellos, que dicen abominar del capitalismo y el mercado), valorando a las personas por su «utilidad», eliminando cualquier sentimiento de piedad hasta en lo más nimio, deshumanizando la sociedad con parámetros de buenismo blando de consumo fácil que maquille la crueldad extrema, intoxicando a una humanidad desesperanzada y sin referentes morales con mentiras y manipulaciones, ellos, los nuevos nazis, nos miran desde la superioridad del que sabe que la amoralidad es una fuerza indestructible, un arma imparable, y que nuestros valores éticos nos hacen débiles.

Lo malo es que esto ya lo hemos vivido y lo podemos leer en páginas de la historia no demasiado lejanas.

Por lo tanto, si no hay duda y «PODEMOS SER NEONAZIS» es más un SOMOS que un PODEMOS, más un hecho evidente que una potencialidad, creo que hay que llamárselo. En una utilización del idioma corrompida y espuria como hay actualmente, dónde los eufemismos de muerte digna, interrupción del embarazo, proceso de paz, kale borroca y otras ocultaciones, encubren una verdad mucho más cruel e injusta, deberíamos, por fin, intentar llamar a las cosas por su nombre: LOS NEONAZIS DE PODEMOS.

Y que los términos semejantes se asocien, por sistema, en el cerebro de todos.

Alicia V. Rubio Calle