En la recta final del Triduo Pascual recogemos algunas palabras pronunciadas por Su Santidad el Papa Francisco en estos días.

Como ya es costumbre, las palabras más elocuentes del Pontífice fueron sus gestos. En primer lugar, el lavatorio de los pies en la Misa del Jueves Santo a 12 presos de varias nacionalidades, hombres y mujeres, de la cárcel de Rebibbia, a las afueras de Roma.

En la homilía el Papa pronunció, entre otras, estas palabras:

Jesús nos amó, Jesús nos ama sin límites, siempre, hasta el final. El amor de Jesús por nosotros no tienen límites. Siempre es más, siempre es más. No se cansa de amar, a ninguno (…). El amor de Jesús no defrauda jamás, porque no se cansa de amar, como no se cansa de perdonar, no se cansa de abrazarnos.

La crónica completa la cuenta Aciprensa aquí.

En la Misa crismal del Jueves Santo se dirigió a los sacerdotes para repasar con ellos sus diversos “cansancios”. Entre ellos, lo que Francisco definió como “el cansancio de los enemigos”:

El demonio y sus secuaces no duermen y, como sus oídos no soportan la Palabra, trabajan incansablemente para acallada o tergiversarla. Aquí el cansancio de enfrentarlos es más arduo. No sólo se trata de hacer el bien, con toda la fatiga que conlleva, sino que hay que defender al rebaño y defenderse uno mismo contra el mal (cf. Evangelii gaudium, 83). El maligno es más astuto que nosotros y es capaz de tirar abajo en un momento lo que construimos con paciencia durante largo tiempo. Aquí necesitamos pedir la gracia de aprender a neutralizar: neutralizar el mal, no arrancar la cizaña, no pretender defender como superhombres lo que sólo el Señor tiene que defender. Todo esto ayuda a no bajar los brazos ante la espesura de la iniquidad, ante la burla de los malvados. La palabra del Señor para estas situaciones de cansancio es: «No temáis, yo he vencido al mundo» (Jn 16,33).

La crónica de la Santa Misa con los sacerdotes la cuenta Zenit.

Finalmente, el Viernes Santo, además de postrarse en el suelo como signo de penitencia durante la celebración litúrgica, Francisco presidió la celebración del Vía Crucis, cuyas meditaciones este año llevan por título: La Cruz, cima luminosa del amor de Dios que nos protege. Llamados, también nosotros, a proteger por amor.

En las breves palabras pronunciadas al término del Vía Crucis, el Papa se ha dirigido al Señor:

en Ti, vendido, traicionado y crucificado por tu gente, tus seres queridos, nosotros vemos nuestras habituales traiciones y nuestra usual infidelidad. En tu inocencia, Cordero Inmaculado, vemos nuestra culpabilidad, en tu rostro lleno de cicatrices, escupido, deformado, vemos la brutalidad de nuestros pecados. En la crueldad de tu Pasión, vemos la crueldad de nuestro corazón y nuestras acciones. En tu sentirte abandonado, vemos a todos los abandonados por los familiares, la sociedad, la atención y la solidaridad. (…) En tu sed Señor, vemos la sed de tu Padre misericordioso, que en ti ha querido abrazar, perdonar y salvar a toda la humanidad. En ti, Divino Amor, vemos aún hoy a nuestros hermanos perseguidos, decapitados y crucificados por su fe en ti, bajo nuestros ojos o a menudo con nuestro silencio cómplice.

Y en las meditaciones del Vía Crucis, escritas por monseñor Corti, obispo emérito de Novara, el texto de la decimotercera estación nos recordaba que:

Jesús ha pasado de este mundo al Padre. Su pasión nos da la gracia de descubrir, dentro de la historia, la pasión de Dios por el hombre. Los santos han correspondido convirtiéndose en discípulos y apóstoles. A esto mismo estamos llamados también nosotros.

En estos enlaces podemos encontrar la información completa sobre las celebraciones de Semana Santa:

https://www.aciprensa.com/noticias/estas-son-las-meditaciones-del-via-crucis-que-presidira-el-papa-francisco-en-viernes-santo-92114/

http://www.rtve.es/noticias/20150402/papa-francisco-lava-pies-doce-presos-misa-del-jueves-santo/1124341.shtml

https://www.aciprensa.com/noticias/papa-francisco-lava-pies-a-12-mujeres-y-hombres-detenidos-de-la-carcel-de-rebibbia-13170/