Como muchas otras personas de mi generación, llevo décadas asistiendo al cambio cultural radical contra el derecho a la vida que ha ido implicando la despenalización del aborto, su progresiva aceptación social y más recientemente, con Zapatero y Rajoy, su proclamación como «derecho» de la mujer.

Me siento orgullosa de recordar el contundente grito de San Juan Pablo II en la Plaza de Lima de Madrid en noviembre de 1982, poco antes de la despenalización llevada a cabo por el PSOE: Nunca se puede legitimar la muerte de un inocente. Ciertamente, la sociedad española ha cambiado mucho desde entonces con ayuda de políticos y legisladores y la complicidad de buena parte de lo que podríamos llamar las «élites» de todos los ámbitos. El vaticinio de Alfonso Guerra («a España no la va a reconocer ni la madre que la parió»), el número 2 del Gobierno de Felipe González, se ha cumplido con creces.

En la cultura de la vida ciertamente España ha retrocedido a tiempos de barbarie. El ser humano ha quedado depreciado de hecho y derecho con el aborto pero también con otras manifestaciones contra la dignidad y el derecho a la vida, como la miseria a la que se condena a demasiados de nuestros conciudadanos el maltrato, la violencia, el abandono de enfermos y ancianos y las practicas eutanásicas que se abren paso en el ordenamiento jurídico español.

Lógicamente, si Vd. es de los que piensan que las 100 000 muertes anuales por aborto que se producen en España (400.000 durante el gobierno de Rajoy) no tienen mayor importancia, que no hay nada que hacer, que lo verdaderamente crucial es que Mariano algún día salve nuestra maltrecha economía y que a la mujer abandonada por todos y forzada a abortar, que la ayude Rita, NO vaya a las Marchas por la vida que se celebran en la mayoría de las capitales españolas el próximo domingo.

Si en cambio, Vd. tiene conciencia de que la causa del derecho a la vida merece la pena y que a las personas, especialmente las más débiles, amenazadas por el aborto o la eutanasia, hay que ayudarlas, acuda a la Marcha por la Vida. Gobierne quien gobierne. En Madrid, el domingo 15 a las 12 h. en la C/ Guzmán el Bueno esquina Avda. Reina Victoria.

Teresa García-Noblejas