La Guía para la Objeción de Conciencia a Educación para la Ciudadanía. Los padres elegimos, a la que ya hemos hecho mención en la anterior entrega de esta crónica del 20 Aniversario de Profesionales por la Ética, fue una de las palancas críticas para la activación del movimiento objetor de los padres, producida a partir de los primeros meses de 2007. En 2008  -momento en que las objeciones se encontraban en pleno auge y nadie podía sustraerse ya a la formidable polémica de EpC-   habíamos lanzado casi una veintena de ediciones de la Guía, con miles de ejemplares repartidos por toda España.

Es indudable que en el fenómeno de la resistencia cívica contra la intromisión estatista de EpC  -con la que los impulsores de la asignatura y sus compañeros de viaje no habían contado-  convergieron también, de manera decisiva, los esfuerzos de las otras entidades sociales a las que ya nos hemos referido, la presencia del tema en los medios de comunicación y, por supuesto, el claro posicionamiento de la jerarquía de la Iglesia Católica.

Debe recordarse que el 28 de febrero de 2007 la Conferencia Episcopal Española calificó la nueva materia escolar obligatoria como «inaceptable en el fondo y en la forma», habiendo además expresado su portavoz que la objeción de conciencia era un medio legítimo para oponerse a EpC. No sería el único pronunciamiento de la Conferencia y la mayor parte de los obispos españoles rechazaron también la asignatura en el ámbito de sus respectivas diócesis. Algunos obispos organizaron además jornadas de estudio sobre el tema, en algunas de los cuales participaron como ponentes representantes de nuestra asociación. Tal fue el caso, por ejemplo, de los actos en las diócesis de Córdoba, Toledo, Alicante, Castellón, Valladolid y Ciudad Real. En todos ellos hubo una asistencia muy importante de público.

Señalemos también que a finales de 2006 Profesionales por la Ética había publicado y comenzado también a difundir de manera masiva el tríptico 10 Motivos para rechazar Educación para la Ciudadanía. Igualmente, en enero de 2007 iniciamos un largo y complejo proceso de contactos y diálogo con políticos, que tuvo su primer hito en la entrevista del 17 de enero con el Secretario General de Educación, Alejandro Tiana. El alto cargo del Ministerio de Educación rechazó las tres propuestas de nuestros representantes: retirar las asignaturas de EpC; alternativamente, hacerlas voluntarias; en último caso, incluir en los Decretos de desarrollo una cláusula de objeción de conciencia.

Ante todo, difundir la información sobre EpC

Pese a la falta de recursos económicos, nuestro propósito fundamental en aquellos momentos era hacer llegar hasta el último rincón de España la información sobre EpC y sus riesgos para la libertad de educación de las familias. Grupos de padres, colegios, instituciones y familias aisladas nos solicitaban el envío de materiales, a la vez que empezábamos a contactar de manera directa con personas que pedían asesoramiento o, lo que era cada vez más frecuente, charlas informativas en los puntos más diversos de España. No podemos dejar de mencionar en este sentido al grupo pionero de madres de Bullas (Murcia), posiblemente de las primeras en despertar al verdadero alcance ideológico de EpC y en pedirnos ayuda para esta movilización por la libertad de elección de los padres y frente al adoctrinamiento en la escuela.

La actividad empezaba ya a ser casi frenética, sobre todo si se tiene en cuenta que nuestro equipo  –al que a lo largo de la campaña se unieron, formal o informalmente, personas de gran valía y compromiso–  estuvo siempre integrado solamente por voluntarios y que los viajes para las charlas –que fueron numerosísimas, especialmente en los años 2007 y 2008–  exigían un esfuerzo adicional que había que hacer compatible con nuestras responsabilidades familiares y profesionales. Pero fue sin duda algo que mereció sobradamente la pena y la experiencia del encuentro y la amistad con tantas personas maravillosas -«gente grande y sencilla»-  de los lugares más diversos de España representa para nosotros un tesoro de valor incalculable.

El 13 de marzo de 2007 se produjo la primera objeción pública en Toledo y, pocos días después, el 27 de marzo, 31 entidades cívicas comparecíamos en rueda de prensa en el Hotel Velázquez de Madrid  con un documento de bases comunes sobre la campaña de objeción. Era un gran paso en la unidad de propósito y la transmisión de mensajes coherentes a los padres, a la opinión pública y a las administraciones educativas. Se consiguió además, en buena medida, que hubiera una imagen compartida para todo el movimiento objetor: la fotografía de una niña  -Teresa-  con el lema Tus hijos, tu decisión.

Las objeciones empezaron a extenderse y a multiplicarse día a día. También, en paralelo, las amenazas y presiones de la mayor parte de las administraciones educativas. La primera objeción en Madrid fue presentada el 17 de abril por un matrimonio de nuestra asociación y diez días después tendría lugar la primera objeción masiva: el 90% de los padres del Colegio Monte Tabor de Madrid. Seguirían después objeciones en toda la geografía nacional e incluso en los centros españoles en el extranjero  -el caso paradigmático, o mejor, heroico, fue el de Lisboa-  hasta llegar a las más de 55.000 objeciones que se contabilizaban antes de las lamentables sentencias del Tribunal Supremo de  2009.

Nacimiento de las plataformas de padres

Otro importante hito en la cristalización del movimiento objetor  -al menos en la parte en la que Profesionales por la Ética fue partícipe-  estuvo representado por el nacimiento de las plataformas de padres objetores. Fue con toda probabilidad en Lucena (Córdoba) donde se constituyó, el 13 de junio de 2007, la primera plataforma con nuestro apoyo: la Plataforma Lucentina por la Libertad de Educación. La seguirían otras muchas, muy diversas  -nuestra colaboración en su nacimiento y desarrollo en absoluto fue en todos los casos la misma-, hasta las casi 80 que interaccionaban a través de Redes Locales, con una encomiable unidad, en el momento culmen del movimiento objetor, más o menos coincidente con las citadas sentencias del Supremo. Este impulso asociativo de los padres fue, sin lugar a dudas, una de la novedades más esperanzadoras de la «batalla de Educación para la Ciudadanía».

Por nuestra parte, pronto comprendimos que el camino a seguir era precisamente alentar la formación de plataformas para que fueran los padres los protagonistas de la defensa de su libertad para educar a sus hijos según sus propias convicciones morales. Era lo que correspondía en justicia y, por añadidura, lo más eficaz para el logro de los objetivos de la campaña. Fieles al principio de acción subsidiaria, nuestro papel tenía que ser darles todo el apoyo que necesitasen, hasta tratar de vaciarnos, respetando escrupulosamente su plena autonomía y el desarrollo de sus propias capacidades.

Para esta labor de apoyo a las plataformas fueron fundamentales la asistencia a todos los niveles (desde nuestra guía elemental «Los primeros pasos de una plataforma» o la ayuda en el diseño de los logos, pasando por el suministro de materiales de información, la logística de las relaciones con la prensa o la facilitación de contactos con abogados y procuradores locales), la animación de un potente espacio virtual de intercambio de experiencias y coordinación  -las ya mencionadas Redes Locales-, y la celebración de algunas reuniones puntuales de representantes de plataformas y asociaciones para concertar la orientación, en lo básico, del movimiento e identificar sinergias y acciones comunes. A una de estas reuniones  -en concreto, a la del 7 de julio de 2007-  corresponde la imagen que acompaña estas líneas, pudiéndose identificar en ella a algunos de los líderes clave de la primera hora del movimiento objetor.  Parte de estos apoyos de Profesionales por la Ética a las plataformas de padres sería el impulso y presentación el 29 de octubre de 2009 de la federación España Educa en Libertad.

A otros aspectos más concretos de todo este trabajo de apoyo  –como fueron la elaboración de estudios,  informes y guías; la organización de seminarios de formación para representantes de plataformas; los dos grandes encuentros nacionales de objetores, o el apoyo a los padres en el laberinto jurídico–  estarán dedicadas específicamente otras entregas de la presente crónica del 20 Aniversario de nuestra asociación.