Los primeros pasos de Profesionales por la Ética en la «batalla de Educación para la Ciudadanía (EpC)» hay que referirlos al análisis del texto del Anteproyecto de Ley Orgánica de Educación al final de 2004 y primeros meses de 2005, así como a nuestra atención por un documento que resultaría clave para la comprensión del verdadero alcance de EpC. Nos referimos a la propuesta de desarrollo de las asignaturas realizada conjuntamente el 10 de marzo de 2005 por la Cátedra de Laicidad y Libertades Públicas de la Universidad Carlos III de Madrid y la Fundación Cives. Sobre este texto elaboraríamos un detallado informe con el que iniciamos un importante conjunto de trabajos de investigación y análisis sobre diferentes aspectos de EpC.

En esta fase de los inicios no puede dejar de reseñarse también nuestra activa participación en los diferentes actos organizados en Madrid por la Plataforma LOE-NO cuando todavía se discutía y tramitaba el Anteproyecto, en los que con toda probabilidad participaron muchos de los padres que luego engrosarían las plataformas de objetores. Entre dichos actos deben destacarse la multitudinaria manifestación del 12 de noviembre de 2005 y la concentración de la Plaza de Toros de Vista Alegre de 1 de abril de 2006, apenas unos días antes de que el Congreso de los Diputados aprobase el texto definitivo de la LOE. Para el último acto citado editamos el tríptico 5 Motivos para decir NO a EpC, que fue profusamente repartido.

El 15 de diciembre de 2005 lanzábamos la nota de prensa La nueva asignatura de Educación para la Ciudadanía encubre la imposición ideológica de una “moral de Estado” en el sistema educativo. Inaugurábamos con ella una larguísima serie de notas de prensa y, en general, de intervenciones en los medios de comunicación, lo que sin duda ha constituido una de nuestras principales contribuciones como asociación en la lucha por la libertad de educación de los padres.

A partir del mes de junio de 2006 conseguimos tener acceso  –gracias a una labor casi detestivesca—  a los primeros borradores de contenidos de EpC, en los cuales vinimos a confirmar el sesgo ideológico que el Gobierno socialista pretendía para estas asignaturas, como luego verificamos también con otro documento clave en el proceso de reingeniería social de Zapatero: el Manifiesto Constitución, laicidad y Educación para la Ciudadanía, publicado el 4 de diciembre de 2006 por el PSOE con motivo del XXVIII Aniversario de la Constitución Española.

La objeción de conciencia, vía legítima de defensa

Por esas mismas fechas se fue perfilando el recurso a la objeción de conciencia como vía legítima y eficaz para defender la libertad de educación –en definitiva, una expresión de la libertad de conciencia en el ámbito educativo–frente a esa amenaza totalitaria. Comenzaron así los contactos y reuniones de Profesionales por la Ética con otras personas y entidades sociales cuya convergencia y esfuerzo  común en la «batalla de Educación para la Ciudadanía» fue fundamental, representando, durante bastante tiempo, un modelo de concertación desde la sociedad civil y la diversidad para trabajar por un objetivo de bien común.

Nos referimos a entidades como el Foro Español de la Familia, HazteOir, ANDOC, CECE, IPF, GEC, Educación y Persona CONCAPA, SOS Familia, COFAPA, Educatio Servanda, UFE, Novillada.org, la Federación de Familias Numerosas, Juristes Cristianes de Catalunya, Centro Jurídico Tomás Moro, la Fundación Persona,  y un largo etcétera de realidades cívicas que progresivamente fueron ampliándose y con las que en aquellos años se consiguió una estrecha y fecunda vertebración que, desgraciadamente, se debilitó a raíz de las sentencias del Tribunal Supremo de 2009.

El 9 de octubre de 2006 diferentes entidades, entre las que se encontraba nuestra asociación, presentaron públicamente en Madrid el Observatorio para la Objeción de Conciencia a EpC. Apenas una semana después, el 17 de octubre, Profesionales por la Ética organizaba una rueda de prensa (en la imagen) para presentar un documento que resultaría decisivo en el nacimiento del movimiento objetor: la Guía para la Objeción de Conciencia a Educación para la Ciudadanía: los padres elegimos.

La Guía había sido elaborada por un equipo de Profesionales por la Ética y su primera edición  –a la que seguirían casi una veintena–  fue respaldada por otras 16 entidades. La presentación de la Guía tuvo un significativo eco en los medios de comunicación y una inmediata respuesta por parte de la ministra de Educación al anunciar públicamente que «serán los tribunales los que resuelvan sobre la objeción».

Días después  –el 30 de octubre de 2006–  se conocería también el tercer borrador de contenidos obligatorios de EpC, notoriamente suavizado pero sin perder su carácter adoctrinante. Son fechas próximas también a la publicación en la revista Escuela (16/11/ 2006) de un significativo artículo de Manuel de Castro, secretario general de la FERE, con el título «No en nuestros centros». FERE-Escuelas Católicas sería un foco de permanentes controversias a lo largo de todo el conflicto de EpC.

El 18 de noviembre tuvo lugar también otro hito importante en esta primera fase de la «batalla de EpC»: la celebración en la Conferencia Episcopal de una Jornada de Estudio sobre EpC. Los arzobispos de Granada y Toledo, Martínez y Cañizares, justificaron la objeción de conciencia de los padres. Por su parte, el presidente de Profesionales por la Ética, Jaime Urcelay, fue invitado a presentar una de las ponencias de la Jornada sobre el tema «Antropología subyacente en el currículo del Área de Educación para la Ciudadanía».

El año 2006 concluiría con la aprobación oficial de los Reales Decretos de enseñanzas mínimas de EpC para las etapas de Primaria y la ESO. Mientras la Guía para la Objecion de Conciencia iba multiplicando su difusión entre los padres y empezaban a celebrarse charlas por toda España en los que era muy frecuente la participación de conferenciantes de Profesionales por la Ética. La prensa comenzaba también a prestar atención a lo que se barruntaba como una formidable e interminable polémica en la opinión pública. La realidad acabaría por desbordar cualquier previsión.

(En la imagen, rueda de prensa del 17 de octubre de 2006 para la presentación de la Guía para la Objeción de Conciencia, cuya primera portada aparece en el recuadro. Intervinieron, de izquierda a derecha, Leonor Tamayo, coordinadora de la campaña de objeción de conciencia; Jaime Urcelay, presidente de Profesionales por la Ética; y José María Barrio, Profesor Titular de Antropología Pedagógica en la UCM).