Para completar el panorama de la campaña que tuvo como foco la Conferencia Mundial sobre Población y Desarrollo de El Cairo (1994), presentamos a continuación una síntesis de las principales aportaciones que, en el terreno de las ideas, realizaron tanto la «Plataforma Familia Humana» como Profesionales por la Ética.

A este respecto el documento fundamental es el «Manifiesto por la Familia», que sirvió de eje conductor de toda la campaña de la «Plataforma Familia Humana». Tras una breve introducción, se afirmaba lo siguiente:

«1. Las políticas de control de la natalidad que se quieren imponer a los países en vías de desarrollo suponen una mutilación de su vitalidad en el momento que más la necesitan, ya que el actual incremento de población joven es condición necesaria para su crecimiento económico posterior. En efecto, los países ricos han llegado a serlo gracias a etapas de natalidad elevada.

2. Si estas políticas fueran necesarias, los propios países las habrían emprendido voluntariamente hace tiempo. Sin embargo, se las quieren imponer desde los países ricos, condicionando la ayuda económica a la aplicación del control de la natalidad en todas sus formas, incluido el aborto provocado y la esterilización involuntaria.

3. El objeto de estas presiones es limitar el potencial humano y económico de los países en vías de desarrollo, a quienes ciertas minorías de Occidente sienten como una amenaza para sus intereses.

4. El sentido familiar es, sin duda, uno de los pilares fundamentales de dicho potencial, porque permite ser solidarios a pesar de la pobreza. Por contra, el Norte es un mundo dividido, pues cada niño que nace es visto como un competidor en el reparto de recursos.

5. A causa de esto ya se han alzado las voces alertadas de diferentes países, rechazando el programa antinatalista como contrario a sus tradiciones sociales, culturales y espirituales.

Por todo ello:

Proclamamos que la superación del subdesarrollo no se consigue mediante la limitación de la población, sino a través de la educación en la solidaridad y la búsqueda de la justicia en todos los niveles.

Apoyamos a los países del Tercer Mundo en la defensa de su identidad cultural y familiar.

En virtud de los múltiples lazos históricos de España, requerimos a nuestro Gobierno que apoye la libertad demográfica de los países en vías de desarrollo en las discusiones de la Conferencia de El Cairo».

También en Agosto de 1994 la Plataforma elaboró y difundió un documento más amplio con el títuo «Críticas al Proyecto presentado por la ONU. Alternativas y peticiones concretas al Gobierno Español». El informe se iniciaba con dos citas, que, pasados dieciocho años desde El Cairo, merece la pena volver a reproducir:

«Es posible que la madre del cordero, el quid de la cuestión, no resida en el número de niños que nace, sino en la vergonzosa cantidad de niños que mueren de hambre, y entiendo que es demasiado ingenuo, amén de repugnantemente criminal, el recurrir al aborto en vez de arbitrar una equitativa distribución de la riqueza, que la hay más que suficiente» (Camilo José Cela, ABC, 18/06/1994).

«La gran tragedia es que los Gobiernos de Occidente quieren mantener su hegemonía y utilizan la demografía como un arma más en su guerra particular contra los países del Tercer Mundo» (Alban D’Entremont, Profesor de Geografía Económica, Curso «Población, Ecología y Desarrollo», Agosto de 1994).

Seguía en el Informe un análisis detallado del Proyecto de Naciones Unidas para la Conferencia, dividido en tres capítulos «1. Filosofía del Proyecto», «2. Mujer, aborto, educación sexual» y «3. La ecuación población-desarrollo. Las inversiones previstas». A continuación, un apartado bajo el título «Alternativas y peticiones concretas» enumeraba lo que de manera específica la Plataforma solicitaba al Gobierno español. Completaba el Informe un dossier de prensa.

También Avizor, el Boletín de Profesionales por la Ética, dedicó su atención al tema. Además de las noticias sobre los avances de la campaña, el nº 4 publicaba el trabajo sin firma «A fondo. Población versus desarrollo, ¿por qué?. Algunos datos clarificadores». Y el nº5, correspondiente al mes de septiembre de 1994, fue directamente un «Especial Población y Desarrollo».

Entre otros textos este «especial» de Avizor incluyó un trabajo de José Manuel Casas, catedrático de Geografía de la Población de la UCM, con el título «Unas cuantas verdades sobre una gran manipulación». En su ensayo, el profesor Casas concluía con el siguiente párrafo: «Problemas hay, soluciones también, con esfuerzo, con abnegación, con sacrificio gustoso por los que dependen de nosotros y a los que queremos, que a la larga son todos nuestros semejantes de cualquier raza, color, lengua y religión. Pero (…) con olvido de uno mismo, pensando y proyectándose en los demás. Lo que nunca será solución son el aborto, la esterilización, la anticoncepción, medidas antihumanas y criminales».

El mismo número de Avizor presentaba unas reflexiones de Ana de Felipe, presidenta de Manos Unidas, que bajo el título «Población ‘en’ desarrollo» concluían así: «Por otra parte, las soluciones a este problema no deben promulgarse ni imponerse por medios coercitivos para la libertad y la vida de las personas. La procreación llevada a cabo de forma libre y responsable, en condiciones saludables y después de una información completa y veraz, es un derecho básico de la persona que ningún organismo oficial debe coartar».

En definitiva , la primera campaña pública en la que participó Profesionales por la Ética apuntaba ya un enfoque que se iría consolidando en acciones posteriores: el activismo cívico en defensa de los derechos de la persona debe ir acompañado de un esfuerzo de investigación y reflexión, de caracter multidisciplinar, articulado en forma de crítica fundada y propuestas rigurosas y viables. Esta manera de trabajar constituirá con el tiempo una de las señas de identidad características de nuestra asociación.